miércoles 11 de noviembre de 2009

Rubalcaba Act


Después de culpar al PP de que él esté utilizando ilegalmente Sitel, como el conductor ebrio que culpa a quien le ha comprado el coche, Alfredo Pérez Rubalcaba, el ministro del Interior del gobierno progre que padecemos, sigue dando que hablar.


El sábado se descolgó con unas declaraciones, según las cuales, teme que Batasuna aproveche la polémica surgida sobre la legalidad del Sistema Integral de Interceptación de las Telecomunicaciones (SITEL) debido a que este mecanismo, en su opinión, ha sido puesto "en tela de juicio". En rueda de prensa, consideró que los abogados de Batasuna no sólo estudiarán ir al Tribunal de Derechos de Estrasburgo sino a otros muchos tribunales al estudiar la posibilidad de solicitar la nulidad de recientes operaciones aludiendo la supuesta ilegalidad de SITEL. "Es evidente que cuando alguien pone en tela de juicio el funcionamiento del Estado de Derecho se arriesga a que los malos lo utilicen", advirtió Rubalcaba, quien insistió en que en España se cumple "escrupulosamente la ley" y que quien duda eso "está facilitando" posibles acciones como la de los abogados de Batasuna.


Indicó, igualmente, que el SITEL está regulado por "una ley orgánica de telecomunicaciones y una ley orgánica de enjuiciamiento criminal", concluyendo que el sistema es "absolutamente legal", algo que, añadió, no dice sólo el Gobierno, sino los jueces, la policía y el Tribunal Supremo en varias sentencias. Rubalcaba o bien miente o es un auténtico ignorante (¿cuál de las dos opciones es la más factibles viniendo de quien vienen estas afirmaciones?). Sitel no está regulado por una ley orgánica, como sería lo exigible por afectar a derechos fundamentales, el secreto de las comunicaciones, en concreto, sino que fue introducido sibilinamente en el Capítulo II, Título 5º del Reglamento de la Ley General de Telecomunicaciones de 15 de abril de 2.005. En octubre de 2.007 aparece la Ley 25/2.007 de conservación de los datos de las comunicaciones electrónicas y a las redes públicas de comunicaciones. En su Disposición Final primera da nueva redacción al artículo 33 de la Ley 32/2.003 General de Telecomunicaciones, y en esencia, incorpora el Capítulo II del Reglamento. El Tribunal Supremo, resolviendo un recurso formulado por la Asociación de Internautas contra el Reglamento en cuestión, dicta la sentencia de fecha 5 de febrero de 2.008, en la que argumenta que cualquier afectado puede recurrir al Tribunal Constitucional, pero en cambio no decidió plantear una cuestión de inconstitucionalidad. Recoge la sentencia que el Reglamento recurrido era insuficiente, pero que antes de dictar la sentencia, el legislador ya había aprobado la Ley 25/2.007 incorporando gran parte del Reglamento, con lo que había quedado validada la norma objeto del recurso y que esta adquiría rango de ley. Un voto particular en el referido fallo sostuvo que debía de haberse planteado al Tribunal Constitucional la cuestión de inconstitucionalidad, al entender que no hay suficiente rango normativo para regular el derecho fundamental previsto en el artículo 18.3 de la Constitución Española, que garantiza el secreto de las comunicaciones salvo resolución judicial. Desde luego, el fallo del Tribunal Supremo es muy discutible, ya que cuando se trata de derechos constitucionales, necesariamente se precisa de una Ley Orgánica y no de una ley ordinaria. De hecho, el voto particular de uno de los Magistrados comentado antes, así lo indica. No hay, por tanto, tal "ley orgánica de telecomunicaciones" de la que habla Rubalcaba.

No existe, por otro lado, ninguna "ley orgánica de enjuiciamiento criminal" sino la Ley de Enjuiciamiento Criminal que, además, es del año 1.882. Según lo que dice Rubalcaba, en el siglo XIX ya regularon el uso de Sitel.


En esencia, criticar la obstrucción de un gobierno socialista a la investigación judicial de un caso de terrorismo de Estado que acabó con uno de sus ministros en la cárcel era "dar alas" a ETA. Lo decía Felipe González en 1995. Ahora, criticar el uso de un método ilegal de escuchas, conociendo los antecedentes del PSOE en esta materia, es "ayudar a los abogados de Batasuna". El PSOE y el Estado de Derecho, como el agua y el aceite.

Por cierto, si tantas ganas le tienen a Batasuna, que empiecen por disolver los ayuntamientos gobernados por las franquicias pro etarras, que ya va siendo hora.
.
.
.
Rubalcaba Act
Por
GEES

Qué ironía. Aún hoy en España la izquierda y parte de la derecha claman indignados por la Patriot Act norteamericana y su "vulneración" de los derechos cívicos en los Estados Unidos. Hay que recordar, sobre todo escribiendo desde España, que la Patriot Act es, en primer lugar, una iniciativa legal. La ley fue aprobada, siguiendo exquisitamente los requerimientos legales y jurídicos, por la Cámara de Representantes y el Senado por una abrumadora mayoría: 357 a 66 en la primera y 98 a 1 en el segundo. Es decir: si se interceptan comunicaciones es porque las instituciones así lo debatieron, votaron y aprobaron.

En segundo lugar, está pensada como medida excepcional para anticiparse a mega-atentados terroristas como los del 11-S. La izquierda se inventa conspiraciones, pero lo cierto es que nadie había pensado antes en instaurarla, fue una iniciativa de los servicios de inteligencia y de seguridad, y está pensada como algo temporal y limitado. De ahí que esté sujeta a revisión por parte del Senado (por ejemplo en 2005), según evaluación de la amenaza terrorista. Es una ley, pese a las pegas, legítima.

En tercer lugar, es eficaz. Aunque se han dado casos de errores en su aplicación, no se conocen casos de uso fraudulento: se usa contra grupos terroristas y aledaños, sin incidencia para el resto de la población americana. Gracias a escuchas y seguimientos, se ha seguido la pista a grupos terroristas y sus mecanismos de financiación y blanqueo de dinero. Es una ley tan eficaz que ni siquiera Obama se ha atrevido a ir contra ella, porque es percibida por los norteamericanos como un mal menor pero necesario.

Para resumir: la Patriot Act es un instrumento legal, legítimo y eficaz para la lucha contra el terrorismo. Lo es tanto en lo relativo a las detenciones y las restricciones migratorias como a las escuchas a sospechosos de terrorismo. En Europa nos escandalizamos y nos felicitamos porque no se rastreen correos electrónicos o conversaciones telefónicas. Pero el "caso Sitel" ha vuelto a poner de manifiesto que las cosas aquí no son como parecen. Ocurre más bien al contrario: en España se espía y se interceptan comunicaciones de manera ilegal, ilegítima y con un objetivo distinto a la lucha contra el terrorismo. Y se hace desde hace tiempo, antes de Sitel.

Pero a diferencia de la Patriot Act, las escuchas y seguimientos en España no están, primero, discutidos en el Parlamento. Ni están aprobados ni presentadas a la opinión pública, ni sujetos a control. Están siempre asociadas a Gobiernos del PSOE, generalmente en apuros: ocurrió en los años noventa, y vuelve a ocurrir ahora. Rubalcaba arroja oscuridad sobre el tema, no proporciona información ni a la oposición –que denuncia escuchas ilegales– ni a la opinión pública sobre Sitel. En España existe una tradición de escuchas no sometidas al control democrático; tampoco al judicial. Se sabe que alguien nos escucha, pero no se sabe ni quién, ni por qué ni para qué. Con la Patriot Act jamás ocurriría algo así.

A diferencia de Estados Unidos, en España las escuchas no están motivadas por ningún acontecimiento puntual o temporal; la tradición de las escuchas está desgraciadamente asentada en nuestro país desde hace tiempo, y hoy es práctica habitual. A veces, cuando lo son con autorización judicial, se filtran a los medios de comunicación, que destrozan cívicamente a los escuchados. No se usan para detener terroristas, sino para chantajear a la sociedad civil. En cuanto a Sitel, su carácter indiscriminado hace que cualquier español sea susceptible de escucha por parte del Gobierno. Es un arma de interceptación masiva: con la Patriot Act jamás ha ocurrido algo semejante a esto.

Rubalcaba se excusa en la lucha contra el terrorismo. Manipula. Las escuchas en España han estado tradicionalmente destinadas a empresarios, políticos y periodistas. Es más difícil que las Fuerzas de Seguridad del Estado obtengan amparo judicial para interceptar las comunicaciones de ETA en Vitoria que que un político o periodista sea grabado hablando de su amante o sus negocios en Madrid. La Patriot Act blinda judicialmente a los servicios de inteligencia y las fuerzas de seguridad americanas en su persecución de terroristas: aquí, las escuchas a periodistas, políticos o empresarios ni siquiera tienen esa necesidad, porque se realizan impunemente.

En definitiva: por nuestra parte preferimos estar sometidos a los supuestamente maltratados derechos de la Patriot Act de Bush que a la muy garantista, democrática y cívica España de los socialistas y la Rubalcaba Act.

.
.

La bloguera cubana Yoani Sánchez seguirá escribiendo pese a la paliza de los esbirros castristas



Yoani Sánchez, bloguera cubana de 34 años de edad, autora del blog "Generación Y", que ya ha sufrido en varias ocasiones la represión del régimen castrista, fue detenida este viernes durante veinte minutos y maltratada por varios policías esbirros castristas cuando acudía a una manifestación.

Yoani relató que iba caminando por una calle de La Habana con otros blogueros y fueron interceptados por policías que les pidieron que les acompañaran, a lo cual se negaron y exigieron que les mostraran órdenes de arresto. Los policías los metieron a la fuerza en dos vehículos y los maltrataron "física y verbalmente" antes de dejarlos en otro lugar de la ciudad veinte minutos después. "Fui secuestrada al peor estilo siciliano, con violencia verbal, física, llaves de inmovilidad, rodillazos", relató desde su casa sobre lo ocurrido.

Según cuenta, igualmente, en su blog el médico que la atendió no levanta un acta de maltratos físicos porque ya ha sido advertido de que en este “caso” no debe quedar ningún documento probando las lesiones recibidas, violando el juramento de Hipócrates y haciendo un guiño cómplice a la dictadura.

"Voy a seguir escribiendo", aseguró en declaraciones a Reuters en las que reconoció que está asustada tras el suceso. Sánchez apostilló que "el espíritu bloguero siempre está intacto". "De niña siempre fui de las personas que con miedo corría exactamente hacia la fuente de lo que me producía más miedo", agregó. "Quería perder esa sensación".

La bloguera agregó que ha recibido muestras de apoyo procedentes tanto de Cuba como del extranjero, entre ellas algunas llegadas desde España. Tanto el Gobierno de Estados Unidos y la organización no gubernamental Human Rights Watch condenaron una presunta agresión de la que el Gobierno cubano se ha negado a hablar.

Toda mi solidaridad a esta valiente bloguera y a sus compañeros de la disidencia cubana.

Y, aunque sea algo conocido por todos los que me lean, al igual, todo mi desprecio hacia esta odiosa dictadura, sus esbirros y los tontos útiles que la jalean a este lado del Atlántico.

.
.

Chávez amenaza a Colombia


El pasado domingo, Chávez, en una de sus diarreas habituales en "Aló Presidente" ha cargado contra Colombia y EEUU, contra Uribe y Obama (poco le ha servido a este último el apaciguamiento con el dictador venezolano y sus adláteres), con la excusa del tratado entre estos países que permite a las tropas estadounidenses usar las bases en el territorio del país sudamericano, llamando a los militares de su país y a los civiles que lo apoyan a prepararse para la guerra. Ello, tras advertir a los gobiernos de Estados Unidos y Colombia que los venezolanos "estamos dispuestos a todo".

Previamente a gritar "patria, socialismo o muerte", Chávez les ordenó a los miembros de la Fuerza Armada Bolivariana "prepararse para la guerra como la mejor forma para evitarla".

"Este mundo está infectado por el virus de la enfermedad terrible de la violencia de los más poderosos contra los más débiles", dijo Chávez, quien sostuvo que "mucha gente se había hecho ilusiones" de cambios en Estados Unidos con la llegada de Obama a la presidencia. "Nosotros siempre fuimos cautelosos con el triunfo del presidente Obama; bien temprano empezamos a darnos cuenta de la verdad, de que el imperio está ahí, vivo y más amenazante que nunca".

Chávez opinó que ese tratado entre Bogotá y Washington convierte "de hecho" a Colombia como "un estado más de la Unión" norteamericana y que "sin duda es un acuerdo violatorio de la Constitución de Colombia, de las leyes colombianas y del derecho internacional y el primer culpable está allá, en Estados Unidos".

"Los dos gobiernos se han unido para mentirle al mundo, para tratar de mentirle al mundo" y "entonces, señores, compañeros militares, no perdamos ni un día en el cumplimiento de nuestra principal misión: prepararnos para la guerra y ayudar al pueblo a prepararse para la guerra porque es una responsabilidad de todos", sostuvo.

Los opositores internos, a quienes llama "escuálidos, son una quinta columna, sepámoslo, son apátridas como los oligarcas colombianos", agregó al exhortar a los jefes militares a que "no pierdan tiempo" con ellos y se concentren en otras áreas.

"¡A formar los cuerpos de milicianos, adiestrarlos, los estudiantes revolucionarios, que son la mayoría, los trabajadores, las mujeres, todos listos a defender esta patria sagrada que se llama Venezuela!", manifestó.

Lo vomitado por Chávez no son más que bravuconadas del caudillo bolivariano totalmente comprensibles por la situación a la que su régimen está llevando a Venezuela. Mientras somete a su población a racionamiento energético y de agua, despilfarra dinero sin parar apuntalando el podrido régimen comunista de los hermanos Castro y armando a sus acólitos (Morales, Correa y Ortega).

A pesar de la riqueza petrolífera del país, que le proporciona jugosos ingresos en divisas, Venezuela es cada año más pobre. La incompetencia socialista tiene sumido al país en una crisis estructural de gran calado. Eso sí, a Chávez, con la crisis intenacional, no le salen las cuentas. Todo su poder procede exclusivamente del petróleo y con el barril a menos de 100 dólares, valor con el que Chávez cuenta para poder financiar todos sus gastos, las finanzas de su proyecto totalitario se están resintiendo enormemente. Su proyecto es algo podrido en origen, atado a un régimen en estado terminal como es el castrista y a los vaivenes del precio del crudo.

En esta situación, el Gorila Rojo, como otros dictadores en el pasado, necesita un enemigo exterior hacia el cual canalizar todo el descontento y contra cual que mantener la confrontación permanente. Uribe y sus relaciones con EEUU es el enemigo perfecto. También es su antítesis: Uribe dirige todos sus esfuerzos a reforzar la democracia, las instituciones y la división de poderes en su país, mientras que Chávez lo único que está reforzando es el autoritarismo, la corrupción y la miseria. Tiene muy claro que del poder sólo lo van a sacar con los pies por delante y, si es necesario, llevándose con él a su país hacia el abismo.


La protesta criminalizada
Por Mercedes Montero
Diario de América

En la Venezuela de hoy, cada día hay más protestas, lo cual tiene todo el sentido del mundo. En un país en el que se ha registrado el mayor ingreso de nuestra historia, hemos tenido un retroceso en todos los campos, sobre todo en lo que corresponde en desarrollo socioeconómico y respeto a los derechos humanos.

En una reciente publicación de la Mesa de la Unidad se presentaron como datos duros 2221 protestas de calle, huelgas de hambre, paros, etc., siendo el mes de octubre, 2009 el más explosivo con 450 manifestaciones, destacando el día 15 de octubre con 37 protestas a nivel nacional. .

¿Que significan unos números que a toda vista son impresionantes? Lamentablemente no es mayor libertad de expresión, sino todo lo contrario, es gente que protesta por los “chapagones” que reducen la productividad en todos los niveles de la industria y el comercio, ya que aumentan la inseguridad en un país en el que la oscuridad incrementa la violencia que causa centenares de muertos a la semana.

Es la falta de agua, y la acumulación de basura en calles, barrios, carreteras, playas, etc., aumentando la insalubridad, haciendo de nuestro país un enorme basurero.

Los robos, los asaltos, los secuestros, en todas sus formas hacen que los ciudadanos semanalmente protesten por el asesinato de taxistas, obreros que regresan a sus casas con la paga de la semana y son asesinados para quitarles la miseria que ganan. Aquellos a quienes secuestraron para quitarles el carro, o a los que secuestraron pidiendo un rescate que la mayoría de las veces la gente ni siquiera puede pagar.

Los sindicatos, han conocido durante este gobierno el asesinato de sus líderes. También el movimiento estudiantil ha visto líderes asesinados, encarcelados, perseguidos, exiliados y desacreditados para justificar lo injustificable.

Las protestas de tipo político han conocido la represión salvaje, la limitación de su derecho al libre tránsito, a su discurso mediante la discriminación. En Venezuela hay dos tipos de ciudadanos, los “rojos rojitos” que tienen licencia para todo lo que se les ocurra y el resto de la nación a la que se le colocan límites que al gobierno le parezca, y , los arrestos de opositores son a conveniencia, sino que lo digan Richard Blanco y los once trabajadores que fueron liberados recientemente.

Acerca de la libertad de expresión, que podemos decir ¿Porque cerraron RCTV, Las 34 radioemisoras, sacaron del aire a Martha Colomina, María Elvira Salazar, César Miguel Rondón, le hacen la vida imposible a Nelson Boccaranda, le quitaron su espacio a Eleonora Bruzual? ¿Porque están exiliados Patricia y Rafael Poleo?, ¿Porque están presos, Leocenis García, Gustavo Azócar, José Rafael Ramírez?

Es necesario recordar lo injusto de los juicios cuando se han celebrado, sentencias cuando se han dictado, de los 32 presos políticos que existen actualmente en el país.

Por si todo esto fuera poco el Tribunal Supremo de “Justicia” le abrió las puertas a las detenciones arbitrarias. Es necesario citar la opinión que al respecto expresó el ex decano de la Facultad de Ciencias Políticas y Jurídicas de la Universidad Central de Venezuela, Alberto Arteaga Sánchez: Es un retroceso a "las etapas más oscuras del viejo Código de Enjuiciamiento Criminal" la decisión de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia que autoriza al Ministerio Público a solicitar a los jueces el arresto de una persona, aunque ella no haya sido previamente imputada.

"De ahora en adelante cualquier persona podrá ser privada de su libertad -fuera de los casos de flagrancia- para ser informada luego por qué se le investiga. Con esto se incrementa el poder del Ministerio Público y de los jueces penales y la inseguridad de los ciudadanos… Esta decisión abre el camino a detenciones sorpresivas por investigaciones llevadas a cabo a espaldas del investigado, como fórmula expedita y eficaz de terrorismo judicial".

"Esta decisión reafirma la tesis de la privación preventiva de la libertad como pena anticipada, sin tiempo alguno definido, en razón de las prórrogas que se han venido consagrando; y, además, se constituye en el más evidente desconocimiento del derecho a la defensa desde el comienzo de la investigación, del derecho a la presunción de inocencia y del derecho a ser juzgado en libertad, tal como lo consagra la Constitución de 1999".


Y todavía hay gente que cree que en Venezuela solo hay una dictadura "light". Es decir ahora habrá mordaza, también esposas, cadenas y grilletes, y cada quien tendrá barrotes emocionales rodeando a su persona. Es una lástima que esos barrotes no sirvan para algo en contra de la violencia y delincuencia desatadas que cada día cobran más vidas en nuestro pobre desangrado país.

Fuente: El Universal
.
.

martes 10 de noviembre de 2009

Empresa "mala", Estado "bueno" en los manuales de Educación para la Ciudadanía


¿Cabe alguna duda de que el gobierno progre que padecemos está embarcado en un verdadero proyecto radical-populista emparentado con el ideal que añora el muro derribado hace 20 años?
.
Lo denunciado por la Asociación Madrileña de la Empresa Familiar (AMEF), mediante un documento titulado Educación para la Ciudadanía: Las falacias del desconocimiento, revela la tremenda fobia que causa a quienes se encargan de redactar los manuales de la asignatura de adoctrinamiento Educación para la Ciudadanía (EpC) valores como la libertad de propiedad, de mercado y de iniciativa social.
.
Los libros de texto de segundo de Secundaria (14 años) de esta asignatura no son más que meros panfletos en los que se busca que los alumnos de Secundaria aprendan a denostar la figura del empresario y la empresa, mientras que el Estado es encumbrado como un ente protector de los más débiles, desde una concepción dickensiana en la que se presenta a todo empresario, independientemente del tamaño de su empresa y de su nivel socioeconómico, como un explotador, un destructor del medio ambiente, un defraudador a la hacienda pública... Empresas malas - Estado y sindicatos buenos podría ser el resumen de estos contenidos.
.
En los manuales, el liberalismo económico es la causa de la pobreza en el mundo y el neoliberalismo perjudica, sobre todo, a las mujeres trabajadoras. Ya lo dijo claro uno de los capitostes de la socialista "Fundación Cives", Victorino Mayoral, en una entrevista radiofónica hace varios meses: "EpC busca contrarrestar los valores del neoliberalismo conservador". Para Mayoral, por supuesto, el ideal es una perfecta sociedad de ciudadanos socialistas subditos de un omnipotente Papi Estado que los mantenga en una situación de pobreza material y moral controlada mientras éste les suministra un pequeño subsidio con el que ir tirando, a la vez que los miembros de la nomenklatura (que en España ya se está conformando) no se privan de nada. No es nada extraño que durante los tiempos del régimen genocida comunista de la extinta República Democrática Alemana hubiera una asignatura en los colegios con el mismo nombre, Staasbürgerkunde, con la que se adoctrinaba a los escolares en las bondades del paraiso socialista. Ahora se trata de controlar las mentes de los escolares, inculcándoles un modelo de pensamiento antiliberal y anticapitalista para que en un futuro próximo sean fieles al pensamiento de la izquierda más radicalizada, aunque, eso sí, para perpetuar a la progresía en el poder.
.
Algunos pasajes los podemos leer aquí:
.
1. Editorial ANAYA
.
Página 90: "El poder político es el poder supremo que, en una sociedad, decide, de manera obligatoria para todos, lo que debe hacerse y lo que no debe hacerse".
.
Página 104: "El Estado como red se seguridad [...] A lo largo de la vida podemos tener contratiempos inesperados. Para hacer frente a esas situaciones, un verdadero Estado de bienestar debe cumplir una función similar a la de la red de seguridad que suelen usar los trapecistas en el circo: en caso de que caigamos en algún momento de nuestras vidas, debe impedir que nos estrellemos".
.
2. Editorial SM
.
Página 143: "[...] Por desgracia, el derecho al trabajo no significa que todas las personas tengan asegurado un puesto de trabajo, sino que los Estados deben de hacer todo lo posible para lograrlo".
.
"Durante siglos, apenas hubo regulaciones en el trabajo. Los horarios eran muy largos, no había vacaciones pagadas, ni jubilaciones. El que contrataba podía exigir lo que quisiera. Siempre había un trabajador dispuesto a hacer lo mismo por menos dinero".
.
"Los sindicatos, que son las organizaciones de trabajadores para la defensa de sus derechos, han tenido mucha importancia a la hora de conseguir algunas mejoras. Los sindicatos luchan por la mejora de las condiciones laborales de los trabajadores".
.
Página 153: "Las empresas multinacionales de los países desarrollados trasladan sus industrias a países con mano de obra barata y en los que hay menor protección de los trabajadores. De esta forma, obtienen mayores beneficios a costa de las condiciones laborales de los trabajadores de estos países".
.
Las alternativas: "En el año 2001 tuvo lugar la primera reunión del Foro Social Mundial en Porto Alegre [...] Algunas de sus propuestas son: fomentar el comercio justo, perdonar la deuda externa de los países menos desarrollados, invertir en los países del Tercer Mundo, disminuir el gasto militar. Esto permitiría a los países más desarrollados destinar el 0,7% del PIB a políticas de solidaridad con los países en vías de desarrollo".
.
3. Editorial MC GRAW HILL
.
Página 73: "[...] la inmensa mayoría de la población era esclava de sus necesidades y no le quedaba más remedio que aceptar las condiciones laborales que le imponían los dueños de las fábricas, los talleres y las otras fuentes de riqueza".
.
Página 139: "[...] si los servicios públicos dependieran exclusivamente del capital y la buena voluntad de las personas particulares o de las empresas privadas, probablemente, un gran número de ciudadanos nos veríamos privados de determinados bienes comunes"."¿Por qué? Porque en la mayor parte de los casos, tanto las personas particulares como las empresas privadas atenderían preferentemente a sus beneficios económicos [...] En la sociedad del bienestar, como es natural, los servicios públicos no cesan de incrementarse".
.
Página 209: "¿Qué es el neoliberalismo económico? Es una teoría económica que defiende la libertad absoluta del mercado. Es decir, que sostiene que tanto en las relaciones laborales como a la hora de vender y comprar hay que regirse exclusivamente por la ley de la oferta y de la demanda".
.
"Esta teoría resulta funesta para las economías más débiles, para los obreros en general ¿Por qué? Porque casi todos los países son más las personas que quieren trabajar que los puestos de trabajo disponibles: por lo tanto, el trabajo es escaso".
.
"¿Y qué ocurre cuando el trabajo es escaso? Que por la ley de la oferta y la demanda, los salarios tienden a bajar. En consecuencia, el neoliberalismo económico, en principio, perjudica a todos los trabajadores, pero sobre todo a las mujeres trabajadoras".
.
Página 236: "¿Has oído la palabra deslocalización? Como sabes, debido a la globalización, el capital y las mercancías circulan libremente por todo el mundo [...]¿Para qué lo hacen las empresas? Para obtener mayores ganancias, pues en los países de menor nivel económico los salarios son más reducidos, la legislación suele permitir jornadas más largas y los obrero son menos reivindicativos".
.
"Esta situación perjudica extraordinariamente a los trabajadores de los países desarrollados. ¿Por qué? Porque si las empresas se van aumenta el paro y, porque ante esta posibilidad, se ven obligados a moderar y reducir sus reivindicaciones, conformarse con salarios más bajos, e incluso a veces, a renunciar a ciertos derechos que tenían adquiridos con anterioridad".
.
4. Editorial OXFORD
.
Página 81: "D. Ramón era el dueño de una de las más importantes fábricas de papel del país. Debido a su avaricia por ganar dinero, no le importó que su fábrica contaminara el río sobre el que se asentaba, lo que provocó un vertido tóxico en el agua que llevó a la muerte a muchos peces y a la intoxicación de otros animales debido al consumo de agua y pescado contaminados. Quedaron afectadas gravemente las riberas, la fauna doméstica y salvaje, e incluso la atmósfera, por evaporación. D. Ramón conocía todo lo ocurrido y no le causaba la menor preocupación [...]".
.
La cita que mejor resume, sin duda este espíritu totalitario es "El poder político es el poder supremo que, en una sociedad, decide, de manera obligatoria para todos, lo que debe hacerse y lo que no debe hacerse". Ni se te ocurra pensar o actuar por tí mismo. Para eso tienes un Estado-niñera que lo hace (y bastante mejor de lo que lo harías tú) por tí. Recuerda un poco a la que con gran fruición soltó un exultante Zapatero, el presidente del gobierno progre que padecemos, tras el discurso de investidura de Obama: "El gobierno es la solución".
.
La vicepresidenta del gobierno progre que padecemos, Fernández de la Vega, ya comenzó a señalar el camino hace algún tiempo:



.
.

¿Qué significa ser conservador?


Qué significa ser conservador
Por César Vidal

Suplemento Fin de Semana de Libertad Digital

Russell Amos Kirk parecía predestinado a convertirse en un paradigma del pensamiento conservador –en el sentido norteamericano del término– desde su nacimiento. Vio la primera luz el 19 de octubre de 1918 en Plymouth, en el seno de una familia escocesa de origen puritano.

No parece haber sido Kirk una persona de inquietudes espirituales en su juventud, aunque resulta innegable que fue criado en la mentalidad típica del puritanismo, que concede una especial relevancia a la defensa del individuo, la libertad religiosa, la ética del trabajo bien hecho, la educación o el ahorro.

Interesado por la Historia desde muy joven, se graduó en esta materia en el Michigan State College (1936-1940), obteniendo en 1941, en la Duke University de Durham, Carolina del Norte, la maestría en Artes –un equivalente un tanto lejano de nuestra la licenciatura de Letras– en la especialidad de Historia. A esas alturas, y tras pasar por el Sur de Estados Unidos, Kirk había abrazado el pensamiento libertario, que no equivale, como en Europa, al anarquismo sino a una forma de pensamiento liberal extremo que pretende reducir a su mínima expresión el Estado.

La entrada de Estados Unidos en la guerra tras el bombardeo japonés de Pearl Harbor catapultó a Kirk a un tranquilo destino en Utah, donde se sumergió en la lectura de autores como Cicerón y Marco Aurelio. Fue ese contacto con los clásicos el que llevó a Kirk a templar su libertarianismo juvenil con considerables dosis de moral. Enlazaba así de nuevo con el pensamiento puritano, que consideraba indispensable para la supervivencia de la libertad el que ésta asuma valores morales.

En 1946, tras acabar la guerra, Kirk se dedicó a trabajar en la universidad en el área de Historia y más concretamente en el Michigan State College. Lo abandonaría en 1953, al chocar con los puntos de vista de otros colegas suyos sobre los mínimos que debían conocer los alumnos de esa disciplina. El año anterior se había doctorado en Letras en la universidad escocesa de Saint Andrews.

Lo que se inició a partir de 1953 constituye una de las aventuras intelectuales más interesantes de la Historia contemporánea de los Estados Unidos. Kirk se estableció en Mecosta, una pequeña población de leñadores fundada por uno de sus antepasados puritanos. Allí convirtió el caserón de sus bisabuelos en un centro de estudios dotado de la riquísima biblioteca de Kirk y dispuesto a atender a los estudiantes que quisieran aprender, muchos de ellos procedentes de las dictaduras comunistas del Este de Europa. Ese mismo año, Kirk publicó su "The Conservative Mind", que se convertiría en uno de los textos paradigmáticos de la revolución conservadora americana.

Durante los años siguientes, Kirk iría redactando una serie de obras que lo sitúan en una línea que en Europa se denomina liberal y en Estados Unidos, conservadora, y, más concretamente, en un sector en el que se defiende la libertad, se considera indispensable la aceptación de una serie de valores para conservarla y se apela a la enseñanza moral que deriva del mundo clásico y del cristianismo. Kirk –como Francis Schaeffer y otros autores– subrayó la enorme diferencia que existe entre la Revolución anglosajona, basada en los valores bíblicos de los puritanos, y la Revolución francesa, enemiga por definición del cristianismo; y además insistió en la importancia de la educación para garantizar un futuro de libertad a la sociedad. Fue precisamente esa circunstancia la que explica su sección "From The Academy", que mantuvo en la "National Review" desde noviembre de 1955 a diciembre de 1980, y la que, más en el terreno personal, le llevó a intimar, primero, y casarse, después, con Annette Ivonne Cecile Courtemanche, una católica conservadora que, en 1981, sería designada miembro de la Comisión Nacional sobre Excelencia en la Educación por el presidente Ronald Reagan.

Kirk acabó convirtiéndose al catolicismo, aunque este paso no le impedía, en un mismo artículo –contenido en esta antología–, alabar al protestante Reagan, al ortodoxo Solzhenitsyn y al católico Juan Pablo II, señalando además que había contenido el desplome de la Iglesia católica hacia el "neoterismo o hacia cosas peores". Quizá porque creía en la libertad y porque no encontraba que su nueva religión contradijera su pensamiento político previo, podía criticar sin ningún problema de conciencia a los obispos católicos a la vez que mostraba su admiración hacia el pensamiento del Sur de Estados Unidos, precisamente el del "Bible Belt" protestante. Se trataba de la misma independencia intelectual que le llevaba a sentir un apenas oculto desprecio hacia los profesores de ciencias políticas que habían escrito poco digno de ser recordado.

(...)

Kirk no era original –ni pretendía serlo–, pero sí constituyó un muy interesante paradigma que brilla con toda su luz en estas conferencias dictadas en la Heritage Foundation–que aún tiene un busto suyo a la entrada–, y que se publicaron como "The Politics of Prudence" (1993), o "Redeeming the Time" (1996), y no dejó en ningún momento de insistir en el valor de la educación para ser libre. Al respecto, hay que tener en cuenta que, aparte de los extremos ya señalados, en 1957 fundó el "Modern Age" –que se convertiría en una de las publicaciones periódicas más relevantes del conservadurismo cultural en Estados Unidos–, que en 1960 comenzó a dirigir "The Educational Reviewer", que a él se debió también la fundación del The University Bookman y que desempeñó una notable labor como director de la colección The Library of Conservative Thought.

La implicación de Kirk con la política fue verdaderamente peculiar. Interesado en educar e instruir, se negó una y otra vez a asumir cargos políticos. Sin embargo, apoyó a políticos como Robert A. Taft, Barry M. Goldwater o Ronald Reagan, y asesoró de manera extraoficial a distintos presidentes.

Hasta aquí el hombre y su obra. Pasemos a sus principios.

Ya hemos señalado antes que Kirk queda encuadrado dentro del conservadurismo norteamericano, lo que, en Europa, encajaría dentro de un liberalismo con principios morales. En ningún lugar queda esto mejor expuesto que en la enumeración de los diez principios conservadores que realizó el propio Kirk, porque en ellos puede verse una condensación del pensamiento que parte de los autores clásicos griegos y romanos y que, a través de los puritanos, llega a los anglosajones. Un breve repaso a los mismos demostrará la veracidad de lo que afirmamos.

1. El conservador cree en la existencia de un orden moral perdurable

De acuerdo con Kirk, los hombres y las naciones están gobernados por leyes morales, y esas leyes tienen su origen en una sabiduría que es más que humana. En realidad, parten de la justicia divina. Por supuesto, enunciados semejantes los hallamos en la Biblia y, posteriormente, en las concepciones iusnaturalistas cristianas. Sin embargo, Kirk los encontró también en el pensamiento griego de Esquilo, Sófocles o Eurípides o en los escritos de Cicerón o Marco Aurelio. Existe una ley moral, es superior a todas las culturas, anterior a todas las religiones y posee un origen divino. Cuando ese principio es obviado, incluso las mejores instituciones políticas se ven neutralizadas.

2. El conservador abraza las costumbres, las convenciones y la continuidad

Para Kirk, resulta estúpido tratar a una sociedad humana como una máquina que puede ser tratada mecánicamente. El orden, la justicia y la libertad se pueden ver alterados por la brusquedad de los cambios, y éstos –cuando sean necesarios– deben ser realizados de manera gradual y razonada. El pasado es, a fin de cuentas, una gran reserva de sabiduría. De ahí que, lejos de caer en una posición adanista que vea como meta el hacer todo nuevo, Kirk señala que el conservador aprende del pasado. Ese deseo de aprovechar la sabiduría nos permite absorber el legado del mundo clásico, de la Biblia y de cualquier fluir de la Historia que nos ayude a encauzar de sabia manera los desafíos presentes. Ésa es una de las razones de la importancia de la educación.

3. Los conservadores creen en lo que podríamos llamar el principio normativo

Señala Kirk que la norma es absolutamente indispensable para la convivencia. De hecho, nuestra misma moral es un código de normas. Esas normas vienen establecidas desde tiempo inmemorial, y deberíamos atender a ellas porque forman parte de una sabiduría de la especie que supera las individuales.

4. Los conservadores se guían por el principio de la prudencia

Como dejó señalado John Randolph de Roanoke, mientras que la Providencia avanza lentamente, el Diablo siempre vuela. Por eso, como indicaron personajes tan dispares como Platón o Burke, la mayor de las virtudes del estadista es la prudencia. En lugar de buscar los logros inmediatos y el aumento de popularidad, hay que reflexionar en profundidad antes de acometer cambios, porque una reforma súbita y agresiva es tan peligrosa como una intervención quirúrgica súbita y agresiva.

5. Los conservadores atienden al principio de la diversidad

Según Kirk, cualquier intento de uniformización es un ataque contra la libertad. De hecho, las únicas formas legítimas de igualdad son la igualdad ante el Juicio Final y ante los tribunales de justicia que obran de acuerdo con la ley. Cuando se producen otros intentos de nivelación obligatoria, el resultado es el estancamiento de la sociedad.

6. Los conservadores evitan los excesos, dado su apego al principio de la imperfectibilidad

Partiendo de la lectura puritana de la Biblia y de su reflexión de la Historia, Kirk señala que el ser humano no es perfecto y, por tanto, no se puede esperar la creación de un orden político perfecto. Por ello, "aspirar a la utopía es dirigirse hacia el desastre", y la razón es que "no hemos sido creados para la perfección". A lo sumo, podemos aspirar a vivir en sociedades tolerablemente organizadas, justas y libres, que siempre serán mejores que las de los impulsores de utopías. A decir verdad, éstos han convertido gran parte del siglo XX en un infierno en la tierra.

7. Los conservadores están convencidos de que la propiedad y la libertad están inseparablemente conectadas

Las grandes civilizaciones se han levantado sobre la base de la propiedad privada. Precisamente por eso, el nivelamiento económico no es lo mismo que el progreso económico, incluso puede que resulte incompatible con el mismo. De nuevo, se trata de un principio propio de los puritanos recogido por el liberalismo y por pensadores conservadores posteriores como Solzhenitsyn. La propiedad privada es condición indispensable para la libertad, y todo recorte de la propiedad privada implica un recorte de la libertad. De ahí que los intentos igualitarios propios del socialismo no equivalgan a progreso.

8. Los conservadores apoyan las comunidades voluntariamente consentidas, en la misma medida en que se oponen al colectivismo involuntario

Enraizado en una sociedad civil muy activa y vital como la norteamericana, Kirk era consciente de su necesidad. Las distintas iglesias, las asociaciones de voluntarios, las entidades locales resultan indispensables para que una sociedad sea saludable. En ese sentido, los conservadores no son egoístas que se encierran en sí mismos, sino altruistas dedicados a los demás... lo que es muy distinto de un colectivismo impuesto desde arriba en el que la voluntad de cada ciudadano es sustituida por los intereses de los políticos.

9. Los conservadores entienden que es necesario poner prudente freno al poder y las pasiones humanas

El poder está lleno de peligro, por lo tanto, el buen estado es aquel en el que el poder está controlado y equilibrado, frenado por constituciones y costumbres sensatas. Kirk se hace eco en este principio concreto de uno de los grandes aportes de la Reforma del siglo XVI al pensamiento político, aporte mantenido por los puritanos y consagrado en la Constitución de los Estados Unidos y –no lo olvidemos– negado por los revolucionarios franceses y rusos. El poder tiende por su naturaleza hacia la tiranía y por ello debe ser controlado, debe ser objeto de mecanismos de equilibrio y debe ser frenado. De lo contrario, se verá gravemente amenazada la libertad de la sociedad.

10. Los conservadores inteligentes comprenden que una sociedad vigorosa requiere el reconocimiento y conciliación de lo permanente y lo mutable

En contra de lo que se suele aducir, los conservadores no se oponen a las mejoras sociales. Pero saben que el Progreso puede erosionar peligrosamente la Permanencia de una sociedad. Por ello, cualquier reforma debe llevarse a cabo con prudencia y sensatez, sopesando juiciosamente las consecuencias. El cambio es esencial e irrenunciable para el cuerpo social, pero para que sea beneficioso resulta indispensable actuar de manera prudente y gradual.

(...)

Personalmente, como editor de esta edición de Russell Kirk en español, me sentiría más que satisfecho si los lectores se formularan de corazón la pregunta con la que concluye esta antología, pregunta que hace referencia al principio paulino de la redención del tiempo y que constituye una de las tres o cuatro –no más– que dan sentido a la existencia humana. Y ahora prepárense para leer, para disfrutar y, sobre todo, para reflexionar.

NOTA: Este texto es un fragmento del prólogo de CÉSAR VIDAL al libro de RUSSELL KIRK QUÉ SIGNIFICA SER CONSERVADOR, que acaba de publicar la editorial Ciudadela.

.

La noche de los cristales rotos




Un poco eclipsado por el aniversario de la caída del Muro de Berlín, ayer se cumplieron 71 años de otro suceso ocurrido en Alemania, sólo que esta vez algo que fue nocivo para la libertad: el violento pogromo lanzado contra los judíos por parte de los nazis el 9 de noviembre de 1.938. Los nazis, muchos de ellos disfrazados de obreros, para dar la imagen de que todos los alemanes se estaban levantando contra los judíos, quemaron más de 1.500 sinagogas, profanaron cientos de cementerios, destrozaron 7.000 tiendas y detuvieron a unas 17.000 personas sin motivo alguno. Un hecho que fue la antesala del exterminio industrial de 6 millones de judíos durante la II Guerra Mundial, la "Solución Final".
.
Sobre el aniversario de la Kristallnatch, podemos leer un magnífico artículo en el blog de Martha Colmenares:
.
Por Martha Colmenares
.
Para Adolfo Hitler los alemanes eran una “raza superior” y los judíos considerados “inferiores”, no merecían vivir.

Por ello fueron perseguidos y asesinados, como igualmente ocurrió con los romas (gitanos), los discapacitados, algunos grupos eslavos (polacos, rusos), comunistas, socialistas, testigos de Jehová, clérigos cristianos y homosexuales. Después de los pogroms, se suceden una serie de disturbios para incendiar sinagogas por todo el país alemán. Y un 9 de noviembre de 1938 es cuando tiene lugar el primer acto de violencia masiva contra la comunidad judía alemana.

Fue llamada “La Noche de Vidrios Rotos” o Kristallnacht (su denominación correcta en alemán). Así comenzó el exterminio sistemático a los judíos y otros grupos, hasta el 8 de mayo de 1945. Es decir, el Holocausto (palabra de origen griego, significa “sacrificio por fuego”), la persecución y el asesinato sistemático organizado de aproximadamente seis millones de judíos por parte del régimen nazi. Tomaron el poder en Alemania en enero de 1933.

La versión oficial hasta ahora conocida sobre Kristallnacht refiere que “durante toda esa noche se rompieron escaparates y lunas de comercios judíos, se quemaron sinagogas y se destrozaron hogares judíos en Alemania. Muchos fueron maltratados e incluso asesinados por la chusma que se apoderó de las calles de algunas ciudades alemanas, con el beneplácito de las más altas jerarquías del partido nazi, entre ellos Hitler y Goebbels, verdadero cerebro gris, si hemos de creer a los historiadores oficiales, tras estas manifestaciones antisemitas que estallaron coincidiendo con el asesinato de un joven diplomático alemán en Francia a manos de un joven refugiado judío, en venganza por la deportación de su familia”.

Pynchas Brener, el rabino principal de la Unión Israelita de Caracas, en uno de sus escritos sobre Kristallnacht, expresó que “de la larga y tortuosa noche, a la mañana, se había derrumbado la, aún para aquel entonces, inocente apreciación de centenares de miles de judíos que consideraban a Alemania su vaterland. De una población de alrededor de seis cientos mil, unos tres cientos mil judíos continuaban residiendo en Alemania, habiéndose identificado totalmente con su música y su literatura. Escuchaban a Beethoven y citaban a Goethe. Pero ahora fueron despertados a la horrenda realidad, que las hordas nazis podían actuar, herir y asesinar, sin la menor protesta de la ciudadanía del país y con la complicidad de muchos”.

Auténticas “fabricas de muerte” se sucedieron para facilitar la “Solución Final,” el genocidio total de los judíos en Europa. Los nazis llegaron a competir unos con otros en crueldad.
.
.
Enciclopedia del Holocausto
.
.

lunes 9 de noviembre de 2009

20 años después


No se cayó sólo, hubo que derribarlo a martillazos. Recuerdo aún aquel 9 de Noviembre de 1.989 como si fuera hoy, a pesar de que no era totalmente consciente de que aquello era un momento que estaba cambiando completamente la Historia. Tenía 12 años entonces y, aparte de ser muy joven y no estar muy conectado al resto del mundo, como aún no había internet, solo existían dos cadenas de televisión y a la cama me iba siempre muy temprano (no como ahora), me enteré a la mañana siguiente, antes de ir al colegio, al comentarlo mis padres. Aquello era algo impensable varias semanas antes. El de la República Democrática Alemana era el régimen comunista no sólo más despiadado sino también el más sólido de todos los de Europa del Este. Unos pocos años atrás, no solamente el de la RDA, sino todos los situados tras el Telón de Acero parecían que perdurarían inalterables por décadas. Sin embargo, la presión en la calle de los alemanes orientales y la retirada del apoyo por parte de la URSS hizo que aquella dictadura se diluyera como un azucarillo en cuestión de horas.

Años antes, tras la nefasta era de Jimmy Carter, que llevó al totalitarismo soviético a su momento de mayor plenitud a finales de los 70, las elecciones de Margaret Thatcher (1.979) y Ronald Reagan (1.981) pusieron freno a la expansión comunista. También es digno reconocer la influencia de la de Juan Pablo II, alguien que vivió tanto las atrocidades de la invasión y la ocupación nazi de Polonia como las del régimen comunista. Su postura de oponerse al totalitarismo, frente a los que propugnaban el apaciguamiento, comenzó a abrir las primeras grietas en el Telón de Acero. Muchos tacharon a Reagan de insensato cuando pronosticó que el sistema soviético estaba a punto de colapsar o de extremista cuando calificó a la URSS como "el imperio del mal" (más bien la traducción hubiera sido "imperio diabólico", "evil empire"). Ronald Reagan estaba totalmente convencido de la superioridad moral y material del mundo libre sobre la Unión Soviética y el totalitarismo comunista, con el cual no había que resignarse a "coexistir", sino derrotarlo. "Mi teoría de la Guerra Fría es que nosotros ganamos y ellos pierden", dijo en 1977. Esta idea le hizo ganarse el odio de la intelectualidad de izquierdas, y de parte de la izquierda política también, más partidaria de la "distensión" y de negar los desmanes de los regímenes comunistas, considerando que detrás del Muro se estaba construyendo la Utopía. Pero no fue Reagan el único artífice.

No hay que olvidar a los ciudadanos de la extinta Alemania Oriental y a los de otros países del Este de Europa que dijeron no al comunismo que padecían. El 19 de agosto de 1.989 se produjo el acontecimiento que terminó por herir de muerte al régimen germano-oriental de Erich Honecker: el picnic paneuropeo. Aquel día, en las colinas de Sopronkohida, Hungría, cientos de alemanes del Este, que se encontraban de vacaciones en el país magiar, planearon cómo llegar por sus propios pasos a Austria. Hungría estaba comenzando tímidamente a abandonar el comunismo (dos meses después el Partido Comunista Hungaro se reconvirtió en socialdemócrata, renunciando al marxismo) y los alemanes veían un rayo de esperanza para poder escapar de la RDA. A las dos semanas, 60.000 alemanes orientales se aglomeraban en improvisados campos de refugiados, aunque oficialmente estaban de vacaciones. Hungría desmontó, con permiso soviético, la vigilancia electrónica a lo largo de la frontera con Austria: el camino a la libertad iba a estar abierto dentro de poco.

Honecker montó en cólera. No en vano, casi toda la historia de la RDA fue una lucha permanente por taponar todas las vías a través de las cuales sus ciudadanos pudieran fugarse a Occidente. A la desesperada, Alemania Oriental prohibió el paso a Hungría, a lo que este país respondió abriendo definitivamente sus fronteras de su país con Occidente (algo acordado en secreto con el canciller de la República Federal Alemana, Helmut Kohl). El movimiento se extendió a Checoslovaquia, donde miles de alemanes orientales (también, oficialmente, de vacaciones) atestaban la embajada de Alemania Occidental en Praga, al igual que ocurría en Budapest. Hasta 250.000 llegó el número de refugiados. El 30 de septiembre, la Alemania Federal otorgó la nacionalidad occidental a esos refugiados.

El Muro fue derribado en la noche del jueves, 9 de noviembre, al viernes, 10 de noviembre, 28 años más tarde de su construcción. Hacia octubre de 1.989 las manifestaciones en contra del gobierno de Alemania Oriental eran ya masivas. Erich Honecker sabía muy bien que el comunismo sólo se podía mantener mediante la fuerza (China había sido un buen ejemplo meses antes) y cuando supo que Gorbachov no iba a mandar al Ejército Rojo a sofocar las protestas cayo en la cuenta de que se había quedado sin poder real. Gorbachov, hay que recordar, era un ingenuo que pensaba que el sistema comunista era reformable y posible de mantener perdurable mediante el convencimiento en lugar de mediante la coacción. El comunismo era, para el líder soviético, bueno por naturaleza. Simplemente había que convencer a la población soviética y a las de las democracias populares de sus bondades (así nació la "perestroika" y la "glasnost"). Por este mismo motivo, no movió ni un dedo ante los acontecimientos que se produjeron en 1.989 en Europa del Este.

El dictador germano-oriental renunció a su cargo el 18 de octubre de 1.989, siendo reemplazado por Egon Krenz pocos días más tarde. El nuevo gobierno comprendió que el proceso era irreversible.

A las 18:57 horas del día 9 de noviembre, el miembro del Politburó del Partido Socialista Unificado (SED), que durante 40 años había mantenido el monopolio del poder en la RDA, Günter Schabowski anunció que todas las restricciones de paso del Berlín Este al Oeste habían sido retiradas. Decenas de miles de personas fueron inmediatamente al muro, donde los guardas fronterizos abrieron los puntos de acceso permitiendo el paso. Schabowski leyó un proyecto de ley del consejo de ministros que tenía delante: "Los viajes privados al extranjero se pueden autorizar sin la presentación de un justificante — motivo de viaje o lugar de residencia. Las autorizaciones serán emitidas sin demora. Se ha difundido una circular a este respecto. Los departamentos de la Policía Popular responsables de los visados y del registro del domicilio han sido instruidos para autorizar sin retraso los permisos permanentes de viaje, sin que las condiciones actualmente en vigor deban cumplirse. Los viajes de duración permanente pueden hacerse en todo puesto fronterizo con la RFA". A la pregunta de un periodista italiano: "¿Cuándo entrará en vigor?", Schabowski, hojeando sus notas contestó: "En cuanto lo diga — inmediatamente".

Gracias a los anuncios de las radios y televisiones de la RFA y Berlín Oeste bajo el título "¡El Muro está abierto!", muchos miles de berlineses del Este se presentaron en los puestos de control y exigieron pasar al otro lado. En esos momentos, ni las tropas de control de fronteras ni los funcionarios del ministerio encargados de regularlas estaban informados. Sin una orden concreta, sino bajo la presión de la gente, el punto de control de Bornholmerstrasse se abrió a las 23:00, seguido de otros puntos de paso, tanto en Berlín como en la frontera con la RFA. Muchos telespectadores se pusieron en camino. A pesar de todo, la verdadera avalancha tuvo lugar a la mañana siguiente. Muchos durmieron toda la noche para asistir a la apertura de la frontera a la mañana siguiente, 10 de noviembre.

Los ciudadanos de la RDA fueron recibidos con entusiasmo por la población de Berlín Oeste. La mayoría de los bares cercanos al muro daban cerveza gratis y los desconocidos se abrazaban entre sí. En la euforia de esa noche, muchos berlineses occidentales escalaron el muro. Cuando se conoció la noticia de la apertura del muro, se interrumpió la sesión vespertina del Bundestag en Bonn y los diputados entonaron espontáneamente el himno alemán. Los berlineses llevaron a cabo la destrucción del muro con todos los medios a su disposición como picos, martillos, etc... La que muchos habían considerado la gran utopía del siglo XX había terminado reducida a cascotes.

Sin embargo, todo hay que decirlo, se olvidó algo fundamental: la libertad es algo muy frágil. Hay que conquistarla y merecerla todos los días. Sus principales enemigos en modo alguno se dieron por vencidos con esto. Se bajó la guardia y el viejo comunismo, reconvertido y reciclado en "progresismo", neoecologismo y "movimiento contracultural" sin prisa pero sin pausa comenzó a rearmarse ideológicamente, hasta el punto de que, 20 años después, tienen la convicción de ser los "vencedores morales" (en España tenemos un buen ejemplo con quien, lamentablemente nos gobierna). El cambio que ha experimentado el socialismo sido, ante la incapacidad de ofrecer un modelo distinto al capitalismo y a la democracia, pasar a buscar las mejores vías para corroer los principios en que se basa el Estado de Derecho (propiedad privada, respeto por los contratos, autonomía individual y libertad de asociación). Los herederos del sistema que cayó con el Muro siguen en sus trece: sus objetivos son la demolición de la cultura occidental y sustituir la libertad y la iniciativa privada por el férreo control de la sociedad por el Estado. El medio anterior, el comunismo, ha fracasado con lo que es el momento de sustituirlo por otra cosa pero manteniendo los mismos objetivos.

Echando un vistazo a cualquiera de las nuevas tendencias en ninguna encontraremos ni un principio en favor de la libertad individual. En Europa tenemos el neoecologismo como forma de control de la energía y, por ende, de la economía. Las simpatías por el Islam es otro de los elementos, visto como el contrapunto y una buena forma de desnaturalizar los principios que sostienen Occidente. El odio al ser humano es algo que pervive. Obsesiones que tienen como el aborto, la eutanasia, el control radical de población o el que nosotros somos los que provocamos el calentamiento del globo solo se explican así. No es extraño que luego a algunos de ellos se les ocurran cosas como el “Proyecto Gran Simio”, intentando igualar en dignidad a un hombre con un mono. Tienen una curiosa fijación con que, cuanta menos gente haya mejor, por algo muy evidente: como el Estado, para ellos, debe ser omnipotente y el que se ocupe y se entrometa en todos y cada uno de los detalles de la vida de la gente desde el nacimiento hasta la muerte, a menos población más facilidad para que ejerza esa omnipotencia. A todos estos ingredientes se une el apoyo a regímenes iberoamericanos de inspiración o directamente comunistas como los de Cuba, Venezuela, Bolivia o Nicaragua, que buscan la destrucción de la democracia a través de la desvirtuación de sus instituciones. La izquierda radical puede haber tenido más éxito a la hora de canalizar su odio a la libertad cuando, en lugar de proponer una inviable alternativa política, se ha concentrado en subvertir los fundamentos de la democracia y la economía de mercado.

La mejor lección a extraer del 9 de noviembre de 1.989 es que la libertad tiene un precio que es el estar permanentemente alerta.


La culpa fue de Marx
Por Carlos Alberto Montaner. Diario de América

Hace 20 años, los escombros del muro de Berlín cayeron estrepitosamente sobre el marxismo y lo pulverizaron. Algo que, paradójicamente, confirmó la opinión de Marx sobre las teorías, tal y como lo explicó en sus Tesis sobre Feuerbach: ``Es en la práctica donde el hombre tiene que demostrar la verdad, es decir, la realidad y el poderío, la terrenalidad de su pensamiento''.

El marxismo, sencillamente, no resistió el enfrentamiento con la realidad. Prometía el paraíso en la tierra y parió veinte dictaduras espantosas. Dejó cien millones de muertos en el camino. Empobreció a medio planeta. Retardó el progreso científico y técnico de numerosos pueblos y, tal vez lo peor de todo, envileció a varias generaciones de personas obligadas a mentir y a celebrar un régimen al que detestaban profundamente.

Cuando Marx murió, su discípulo, compañero y amigo Federico Engels --tan amigo que hasta reconoció como suyo un hijo de Marx concebido por la criada de la casa-- describió los dos ``grandes aportes'' del pensador alemán: el materialismo histórico y la plusvalía. ¿En qué consistían?

El materialismo histórico (una hipótesis ridícula que ignoraba la inmensa complejidad de la naturaleza humana) postulaba que la religión, el sistema político, las instituciones de derecho, la moral, el arte, etc. constituían la ``superestructura'' generada por los intereses de la clase dirigente que controlaba la ``infraestructura'', es decir, los medios de producción. De acuerdo con Marx y Engels, al desaparecer la propiedad privada y obtener los trabajadores el control del aparato productivo, cambiaría radicalmente la superestructura.

En cuanto a la plusvalía, se trataba de un error surgido de la teoría del valor de los economistas clásicos Adam Smith y David Ricardo: Marx creía que el valor de la producción dependía del trabajo humano que se le incorporaba, de manera que el capitalista se enriquecía apropiándose de la diferencia entre el precio de venta y los costos reales de los bienes o servicios producidos. Esa era la plusvalía. Un par de años antes de su muerte (1883), un joven economista austriaco, Eugen von Bohm-Bawerk, le demostró sus errores y, de paso, señaló las contradicciones sobre este tema que existían entre el tomo primero y tercero de "El capital".

¿Por qué estos dos disparates intelectuales generaron una catástrofe tan gigantesca como las dictaduras comunistas? En primer término, porque para poder desmontar el Estado burgués y rehacer las relaciones de propiedad de acuerdo con la utopía que había diseñado, Marx prescribió, y sus discípulos le hicieron caso, una etapa dictatorial dirigida por el proletariado. Es decir, se acogió a una ética de fines capaz de justificar cualquier monstruosidad siempre y cuando condujera a los seres humanos en la dirección de la felicidad y el progreso que él les señalaba. Luego, Lenin y otros comunistas especialmente crueles crearon un método de control social por medio de la represión policiaca que resultó imbatible. Una vez construida la jaula, era muy difícil evadirse.

¿Por qué, en definitiva, se hundió el comunismo? Fundamentalmente, por la desmoralización de la clase dirigente ante el fracaso material y espiritual del marxismo-leninismo. Los comunistas no podían ignorar la comparación entre las dos Alemania o las dos Corea. Veían con envidia cómo todos los hallazgos científicos y técnicos se producían en las democracias occidentales dotadas de economías capitalistas. Habían comprobado hasta la saciedad que Marx estaba equivocado en el plano teórico, y que la puesta en práctica de sus ideas había conducido inútilmente al matadero a millones de seres humanos y al estancamiento y la pobreza a las sociedades que lo habían intentado.

Ante esa situación, comenzaron las reformas, pero el marxismo no era reformable. La arrogante pretensión de Marx de haber descubierto las leyes por las que se rigen la historia y el desarrollo económico, era una superchería hueca que no podía corregirse. Había que desecharla. Su tesis de la plusvalía, y en definitiva su incapacidad para entender el concepto del valor subjetivo, tampoco podía modificarse. Era como creer que la tierra es plana. Estaba equivocado. Punto.

El periodo provisional de la dictadura del proletariado, dirigida por la vanguardia comunista, se había convertido en una pesadilla permanente. No era una fase, sino una meta repugnante administrada por el aparato de seguridad. Por eso, cuando trataron de arreglar el sistema, el edificio se desplomó. Se había construido sobre cimientos falsos. Sólo quedan un par de antiguallas de aquella época (Cuba y Corea del Norte) tercamente empeñadas en el error, pero es sólo cuestión de tiempo. En esos países tampoco la clase dirigente cree una sola palabra del discurso oficial.



Idealismo asesino
Por Paul Hollander

El Cato Institute

El Muro de Berlín que cayó este mes hace 20 años era el símbolo por excelencia del comunismo. Representaba un esfuerzo histórico sin precedentes tendiente a evitar que la gente “votara con sus pies” y abandonara una sociedad que rechazaba. El muro era solamente el segmento más visible de un amplio sistema de obstáculos y fortificaciones: la Cortina de Hierro, la cual se extendía por miles de kilómetros a lo largo de la frontera de la “Mancomunidad Socialista”. Yo fui uno de los que lograron cruzar dichos obstáculos en noviembre de 1956, cuando fueron temporalmente desmantelados a lo largo de la frontera austro-húngara. Mis experiencias en la Hungría comunista, donde viví hasta los 24 años, tuvieron un impacto duradero en mi vida y en mi trabajo.

Si bien estaban muy interesados en el comunismo a fines de los cuarenta y principios de los cincuenta, los estadounidenses—hostiles o simpatizantes—en realidad sabían muy poco acerca de dicho sistema, y poco se comenta hoy sobre el desmoronamiento del imperio soviético. La fugaz atención de la prensa a los importantes eventos de finales de los ochenta y principios de los noventa igualó a su previa indiferencia frente a los sistemas comunistas. Hay poco conocimiento público de las atrocidades a gran escala, de los asesinatos y las violaciones de los derechos humanos que ocurrieron en los estados comunistas, especialmente cuando se lo compara con el conocimiento público del Holocausto y el Nazismo (el cual derivó en muchas menos muertes). El número de documentales, películas de cine o programas de televisión acerca de las sociedades comunistas es minúsculo en comparación a aquellos de la Alemania Nazi y/o el Holocausto, y pocas universidades ofrecen cursos acerca de los todavía existentes o desaparecidos estados comunistas. Para gran parte de Occidente, el comunismo y sus diversas encarnaciones permanecen siendo una abstracción.

Las respuestas morales distintas al nazismo y al comunismo en Occidente pueden interpretarse como el resultado de que las atrocidades comunistas son percibidas como efectos secundarios de intenciones nobles, las cuales tuvieron dificultades en materializarse sin recurrir a medidas drásticas. En contraste, las atrocidades de los nazis son vistas como la maldad pura y sin justificación alguna, y no son respaldadas por una ideología atractiva. Hay mucha más evidencia física e información acerca de los genocidios nazis, y los métodos de exterminación de éstos fueron altamente premeditados y repugnantes, mientras que muchas víctimas de los sistemas comunistas murieron debido a las condiciones de vida letales en sus lugares de detención. La mayoría de las víctimas del comunismo no fueron asesinadas con técnicas industriales modernas.

Los sistemas comunistas variaban desde la pequeña Albania hasta la gigantesca China, desde los altamente industrializados países de Europa del Este hasta naciones subdesarrolladas de África. Si bien eran diferentes en muchos aspectos, todos tenían en común la confianza en el marxismo-leninismo como su fuente de legitimidad, el sistema de partido único, el control sobre la economía y la prensa, y la presencia de una enorme fuerza policial política. También compartían un supuesto compromiso por la creación de un ser humano moralmente superior—el hombre socialista o comunista.

La violencia política bajo el comunismo tuvo un origen idealista y un objetivo purificador. Aquellos perseguidos y asesinados eran definidos políticamente y moralmente como corruptos y como un peligro para un sistema social superior. La doctrina marxista de lucha de las clases brindaba el respaldo ideológico para el genocidio. Las personas eran perseguidas no por lo que hacían sino por pertenecer a categorías sociales que los hacían sospechosos.

Luego de la caída del comunismo soviético, muchos intelectuales occidentales continuan convencidos de que el capitalismo es la raíz de todos los males. Ha habido una larga tradición de dicho rencor entre intelectuales occidentales que le dieron el beneficio de la duda o simpatizaron abiertamente con sistemas políticos que denunciaron la búsqueda del lucro y proclamaron su compromiso con la creación de una sociedad más humana e igualitaria, y con seres humanos que no fueran egoístas. El fracaso de los sistemas comunistas en mejorar la naturaleza humana no significa que cualquier intento por hacerlo está condenado, sino más bien que tales mejoras serán modestas y difícilmente serán alcanzadas mediante la coerción.

El comunismo soviético colapsó por muchas razones, incluyendo la ineficiencia económica que resultó en la escasez crónica de comida y de productos de consumo, y la predominante y falsa propaganda, la cual equivalía a la rutinaria distorsión de la realidad resaltando la brecha entre la teoría y la práctica, y entre la promesa y el cumplimiento de esta. La voluntad política de los líderes detrás de la Cortina de Hierro decayó a lo largo del tiempo—debido en parte a las revelaciones de 1956 de Nikita Kruhchev acerca de los crímenes de Joseph Stalin pero también producto de sus experiencias propias con los fallos en el sistema. Ya no tenían la voluntad para destruir a aquellos que disentían. En los ochenta, Mikhail Gorbachev permitió que se hicieran públicas nuevas revelaciones acerca de los errores y maldades del comunismo—socavando aún más la legitimidad del mandato comunista.


El fracaso del comunismo soviético confirma que los humanos motivados por nobles ideales son capaces de infligir un terrible sufrimiento con una conciencia limpia. Pero el colapso del comunismo también sugiere que bajo ciertas condiciones la gente puede diferenciar entre el bien y el mal. La adherencia y el rechazo al comunismo corresponden al espectro de actitudes que van desde el idealismo engañoso y destructivo hasta la comprensión de que la naturaleza humana excluye los arreglos sociales utópicos, y que el balance cuidadoso de los fines y los medios es la precondición esencial para crear y preservar una sociedad decente.



Ich bin ein Berliner
Por Horacio Vázquez Rial

Libertad Digital

No sé que impresiona más: si el discurso de Kennedy en 1963, o el de Reagan en 1987. Los dos están en youtube, bendita sea la tecnología. Cuando me propusieron escribir sobre el tema, busqué el discurso de Kennedy, sin imaginar –mi edad me permite haber sido contemporáneo de los dos acontecimientos– que lo iba a encontrar filmado. Y el repaso de los videos llevó de una cosa a la otra. Pasé del "Ich bin ein berliner" de Kennedy, quizás la mejor intervención didáctica de un político en toda la Guerra Fría, al "Mr. Gorbachev: tear down this wall" de Reagan.

El de Kennedy se inscribe en la breve lista de las grandes alocuciones del siglo XX, junto al
"Sólo os puedo prometer sangre, sudor y lágrimas" de Churchill y al "Tengo un sueño" de Martin L. King. El de Reagan tiene otro carácter, menos perfecto literariamente, más eficaz en términos cinematográficos; es un desafío que corona lo mejor de la obra del viejo presidente, el gran farol de una guerra terminal que los Estados Unidos no estaban en condiciones de emprender, en el saloon de la Guerra Fría. La caída del Muro era el símbolo de su triunfo, logrado sin mostrar las cartas, y cuando pronunció esas palabras lo hizo a conciencia de que ya había ganado: dos años más tarde, los 43 kilómetros de la pared de separación entre dos mundos que, a pesar de todo, seguían siendo uno, los 160 kilómetros que, en total, separaban Berlín del resto del territorio y la zona occidental de la ciudad de la oriental, fueron derribados.

Y Alemania volvió a ser una. Para cerrar la época del comunismo soviético y la larga guerra entre Alemania y Francia –de 1870 a 1945–, había que aceptar la reunificación y el establecimiento de una paz perfecta: la del eje francoalemán. Era un buen precio. Ciertamente, a España le convenía, aunque fuese una pieza menor en el gran juego: terminamos con el fantasma comunista sin necesidad de hacer nada más que aplaudir. Olvidamos, desde luego, a la hora del aplauso, la posibilidad de que la socialdemocracia, siempre ambigua, en perpetua transformación, generara en el plano local un nuevo socialismo unificado, encarnado en el presidente que nos toca.
Y olvidamos que persistían otras divisiones, otros muros, de los cuales el más significativo era y sigue siendo el de Chipre. El que marca la presencia en territorio griego de esa Turquía a la que todo el mundo parece querer en la UE, empezando por el promotor de esa alianza de civilizaciones a la que ahora se arrima Gustavo de Arístegui, figura determinante de la política exterior del PP: la próxima vez que votemos, tengamos presente que no hay ya un solo partido que no esté de acuerdo en ese punto, salvo, quizá, CiU, formación que, por lo que sé, no se ha pronunciado al respecto, en esa Cataluña en la que el Tripartito inició la costumbre de convocar a las fiestas de la Mercè con carteles en catalán y en árabe. Como si Reagan, en vez de exigir a Gorbachov el derribo del Muro, hubiera propuesto la conciliación con la URSS. Hay cosas que no pasan por acuerdo alguno, en las que es imprescindible una derrota en toda regla.


El Muro se construyó en 1961, literalmente de la noche a la mañana, aunque en algunas partes los trabajos demoraron más y en el ínterin se estableció el cierre de fronteras con líneas de tanques y guardias, como un símbolo no sólo del desarrollo autárquico staliniano, sino de la férrea apropiación por los comunistas de media Europa y media Asia. Y sólo la inflexibilidad de los Estados Unidos consiguió su demolición. Digo con toda precisión los Estados Unidos, y no Occidente en su conjunto, porque en Europa seguía y sigue dominando en todas las instituciones y en todos los partidos el espíritu de Munich: mejor un mal negocio en paz que un triunfo obtenido mediante la firmeza y, cuando hace falta, mediante la guerra o la amenaza de guerra. Mejor la alianza de civilizaciones que un enfrentamiento con los productores de petróleo. Obama es una encarnación más del espíritu de Munich, un mulato esencialmente europeo en términos ideológicos, que prefiere ignorar, igual que Carter y Clinton, que su país no sólo tuvo que venir a sacarle las castañas del fuego a la Europa libre en dos ocasiones, sino que cargó con el peso de la reconstrucción y asumió casi en soledad la guerra fría. Irak, sin embargo, le está dando una lección: no puede irse como Zapatero, y cada vez que sugiere un paso hacia la retirada las cosas se le ponen peor.

Aquella pared de Berlín, no muy gruesa, no más gruesa que las que cierran las cárceles corrientes, y de algo más de tres metros, resultó muy resistente, e hizo falta un halcón muy astuto como era Reagan para echarla abajo. O, siendo aún más precisos, y ésa es la clave del discurso de 1987, para que los mismos que lo habían construido lo declararan políticamente inútil.

El alemán antiamericano medio, espécimen que abunda a pesar de todo, desde el Plan Marshall en adelante, culpa a los Estados Unidos de la división de su país durante cuarenta y cuatro años. Churchill, en sus memorias de la guerra, cuenta que acudió a Yalta con unos mapas muy precisos, elaborados con la mayor finura con un equipo de sabios asesores, y que jamás los desplegó: en ellos se estimaba qué parte de Europa iba a quedar en manos de la URSS después de la guerra. Stalin llegó, sacó su propio mapa, sin marca especial alguna, y dijo: "La línea pasa aproximadamente por aquí". El inglés aceptó de inmediato, porque se trataba casi de una generosa donación.
.
Los soviéticos habían perdido 100.000 hombres en la toma de Berlín. Eisenhower había dado un paso atrás y les había dejado a ellos esa tarea porque no se podía dar el lujo de perder ese número de soldados: él tenía que dar explicaciones políticas a su regreso a América y, en cambio, para Stalin, aquello no significaba nada más que el envío al frente de más carne de cañón. Alemania podía haber sido suya, pero no lo fue. Por eso se aceptó la partición de la ciudad y el establecimiento de la capital de la Alemania occidental en una pequeña ciudad. El Plan Marshall fue concebido para ahuyentar la posibilidad de que Alemania se reunificara bajo control soviético. Y hubo que trabajar cuarenta y cuatro años, de Truman a Reagan, para conseguir lo contrario.


Tengo en un estante de mi biblioteca un minúsculo trozo del Muro, que me trajo el 12 de noviembre de 1989 mi amigo Claudio, que había estado allí con un martillo en la mano dos días antes. Pasó bastante tiempo antes de yo fuera a Berlín, y vi la ciudad abierta, recorrí una parte de lo que había sido muro, donde hay ahora placas con los nombres de los muertos que habían intentado cruzar y habían sido asesinados, y después fui a beber algo al Adlon, como los espías de las novelas. Ahora miro la piedra de tanto en tanto como un objeto místico, el producto de la voluntad de algunos hombres –jamás de una mayoría–, un resto del horror que se había iniciado en los campos de concentración y que no cesó hasta hace apenas veinte años. Es un recordatorio de lo que hay que hacer cada día.

vazquezrial@gmail.com
http://www.vazquezrial.com/





La fortaleza inexpugnable
Por Fernando Díaz Villanueva. Libertad Digital

El Muro de Berlín fue único en su especie. No fue la primera vez en la historia que una ciudad se amurallaba, pero sí la primera vez que esas murallas servían para que los de dentro no pudiesen salir.

Hasta que Walter Ulbricht, copiando al dictado de Moscú, ordenó la construcción del Muro, las ciudades amuralladas lo estaban para prevenir invasiones y mejor defenderse. Así nacieron las murallas de Ávila, que siguen en pie, desafiando los siglos, o la Gran Muralla china, una formidable fortificación de casi 9.000 kilómetros construida para frenar las incursiones de los nómadas del norte.

El Muro de Berlín no fue eso. Sus padres no lo concibieron como un valladar contra una hipotética invasión del Oeste –aunque luego lo vendieron así a sus esclavizados súbditos–, sino como la tapia de una cárcel, y no de una cárcel cualquiera, sino de una de altísima seguridad.

Los números de Muro quitan el hipo. Tenía una longitud de 150 kilómetros, es decir, dos veces la distancia que separa Madrid de Toledo. En principio, el Muro fue único, una simple tapia de bloques de cemento coronada por alambre de espino, pero la gente seguía fugándose. En 1962 el Gobierno de la RDA creó el llamado muro trasero, separado unos cien metros del delantero o principal, el que se veía desde el Berlín libre.

Esta franja, una tierra de nadie atravesada por una carretera para las patrullas fronterizas, pronto se convirtió en la Franja de la Muerte. Estaba jalonada de torres de vigilancia, primero portátiles, luego de madera y, al final, de hormigón, con un puesto de vigía circular muy parecido a las torres de control de los aeropuertos. Para evitar que algún descontrolado con un camión u otro vehículo pesado cruzase la línea a toda velocidad, se cavó una fosa metros antes del muro delantero.

Todas las precauciones eran pocas. En los años 60 se instalaron vallas anticarro como las que los nazis pusieron en las playas de Normandía, innecesarias del todo pero muy útiles para la propaganda comunista. Los atribulados berlineses orientales podían así concebir una inminente invasión aliada. Lo cierto es que al otro lado no había tanques, ni siquiera soldados custodiando el muro delantero, tan sólo grafitis, turistas y algunas plataformas de observación desde las que se veía al completo el complejo carcelario que los comunistas habían montado.

Cruzar la línea era prácticamente imposible. Estaba patrullada por soldados armados durante 24 horas los 365 días del año. Llegó a haber 302 torres en torno al Berlín occidental, que en los años 70 fueron renovadas por un modelo nuevo, de planta cuadrada, que resistía mejor las inclemencias del tiempo. Junto con ellas, entre 1975 y los primeros 80 se cambió el muro delantero por lo que las autoridades germanorientales denominaron "Grenzmauer 75", o muro de cuarta generación, mucho más sofisticado: estaba compuesto por lienzos de hormigón armado de tres metros y medio de alto, rematados por un canuto que dificultaba la escalada.

Nada se dejó a la casualidad. El Muro partía una ciudad que, a su vez, está partida por el río Spree, cuya rivera oriental quedó tapizada de alambre de espino. Lanchas del Ejército vigilaban día y noche la vía fluvial. Pese a todo, el Spree se convirtió en uno de los puntos de fuga más habituales. Los guardias tenían órdenes de disparar sin siquiera dar el alto. Siempre por la espalda y a matar. Un herido era un testigo incómodo de la brutalidad de los amos de la Alemania Oriental.

Entre una ciudad y otra los pasos eran pocos y estaban muy vigilados. Durante los dos primeros años, la RDA cerró a cal y canto la frontera, separando familias y amigos. Luego se abrió, pero sólo se podía cruzar del Oeste al Este. El viaje a la inversa, para un súbdito de la RDA, era poco frecuente: los permisos de viaje se daban con cuentagotas y estaban reservados a individuos de probada lealtad al régimen, como los miembros del partido o los oficiales del Ejército. El berlinés oriental estaba atado a su ciudad como los siervos en los señoríos feudales lo estaban a la tierra.

Muchos lograron escapar de la RDA, esa prisión terrorífica, porque la maldad de los verdugos sólo era superada por su incompetencia. Salían de todas las maneras imaginables: en los maleteros de los coches, por túneles secretos, cruzando a nado el río... hasta –en una ocasión– a bordo de un ultraligero. Lo consiguieron unos 5.000. Otros murieron en el intento: aunque se desconoce el número exacto, se estima que unos 200. Las cruces junto al muro delantero conmemoran el crimen y sirven de recordatorio a los berlineses: la herida, aunque ya cicatrizada, no debería olvidarse jamás.



Nuevos muros para la libertad
Por
Ignacio Cosidó
GEES

La caída del Muro de Berlín ha sido con diferencia el acontecimiento histórico más importante, y también más feliz, que he vivido. Significó la libertad para millones de personas atrapadas hasta entonces en la brutal dictadura comunista y permitió reunificar una Europa dividida durante cincuenta años por las alambradas de la vergüenza. El derrumbe de ese muro es el símbolo de que el ansia de libertad que anida en todo ser humano es capaz de derribar cualquier dique totalitario.

Veinte años después de esa explosión de libertad mi temor es que la democracia vuelve a estar acorralada. En el mundo musulmán emerge un fundamentalismo violento que no sólo ahoga en sangre a muchas de sus sociedades, sino que ha declarado la guerra a Occidente por entender que es la libertad su peor enemigo. Un radicalismo islámico que ha hecho del terror su principal arma estratégica para culminar su delirio totalitario. En esta misma línea, el empeño de un régimen totalitario como el de Irán por dotarse de armas nucleares puede elevar un nuevo muro atómico en el que queden aprisionados bajo una dictadura teocrática muchos millones de personas y amenazada con el holocausto nuclear buena parte de la humanidad, empezando por Israel.

China, que va camino de convertirse en la próxima década en la primera potencia económica del mundo, sigue siendo una dictadura comunista en la que el respeto a los derechos humanos es permanente cuestionado. Su creciente influencia internacional y su emergente poder militar no ayudarán mucho a la causa de la democracia mientras siga gobernada por un partido único y restringiendo las libertades de sus ciudadanos.

En Rusia asistimos a una involución en su transición democrática, la voluntad de recuperar su área de influencia, el resurgimiento de un nacionalismo antioccidental, la utilización de sus recursos energéticos como un arma para lograr sus objetivos estratégicos, el rearme de sus Fuerzas Armadas para volver a ser una potencia militar global y la aplicación de una doctrina estratégica cada vez más agresiva como demostraron en Georgia. Ninguna de esas tendencias resulta tranquilizadora para la causa de la libertad.

En Iberoamérica se extiende una autodenominada revolución bolivariana que pretende reinventar un socialismo del siglo XXI, pero que mantiene los mismos principios autoritarios del socialismo que el siglo anterior sucumbió bajo los cascotes del muro. La expansión de esa corriente totalitaria amenaza a las emergentes democracias sudamericanas y puede retrotraer a buena parte del hemisferio a un empobrecimiento y a unos regimenes tiránicos ya superados.

África, por su parte, sigue ahogada en gran medida por la pobreza, los conflictos tribales y fronterizos, las tiranías de distinto signo, la corrupción de muchos de sus regimenes y la extrema debilidad de sus estados para hacer frente a las emergentes organizaciones terroristas, el crimen organizado o la piratería. En esas condiciones es prácticamente imposible que pueda germinar la semilla de la libertad.

Lo peor, sin embargo, para la pervivencia de la democracia en el mundo es nuestra propia debilidad, la relativización que se extiende en Occidente del valor de la libertad como valor supremo de nuestra civilización, la falta de convicción en la superioridad moral y política de la democracia sobre la tiranía, la falta de compromiso con todos aquellos que desafían a los dictadores en defensa de su propia libertad, nuestra falta de valor para defender la democracia ante aquellos que pretenden destruirla.

Pese a todo, mi fe en la libertad permanece inquebrantable. Si millones de ciudadanos pudieron rebelarse contra la más perfecta máquina totalitaria diseñada por el hombre hace veinte años, es seguro que mañana podremos volver a derrotar a cualquiera de sus enemigos, por poderosos que estos sean.

.

El Muro (The Wall), 1.962





Debates en Libertad: Berlín, el Muro y sus escombros


.
.

domingo 8 de noviembre de 2009

El decálogo de un superviviente



A través del blog de José Enrique "Cositas güena" he llegado a este artículo bastante interesante de Mariano Calleja, publicado en ABC. Se trata del decálogo de argucias parlamentarias que el gobierno progre que padecemos tiene decidido desplegar a fin de evitar su cada vez más evidente erosión. Lo importante son las huidas hacia adelante, utilizar todos los recursos posibles en el Congreso de los Diputados para evitar que la incompetencia y absoluto agotamiento del Gobierno salga a la luz pública. Sus medios de comunicación afines harán el resto.

Si la oposición, encarnada en el PP, está en una situación de casi absoluto marasmo, el Gobierno está en un estado prácticamente vegetativo, manteniéndose con respiración asistida. Esa respiración se la suministran sus aliados nacionalistas, PNV, Coalición Canaria y BNG fundamentalmente. A cambio de ese aliento y de permitir a salir a Zapatero del Congreso con una imagen más o menos aseada de cara a la foto, ellos se llevan una buena paletada de millones de euros. La aprobación de los Presupuestos Generales del Estado ha sido el paradigma de esto. Los nacionalistas vascos y canarios, a cambio de su apoyo al gobierno progre que padecemos, han conseguido 125 millones de euros. Por permitir al gobierno aprobar unos presupuestos falsos, basados en un crecimiento que no se va a producir y en una cantidad de dinero que el Estado nunca va a ingresar (Salgado balbuceó en el debate previo a la aprobación que se iba a producir una subida de ingresos por IRPF e IVA, claro, algo totalmente lógico: al haber desaparecido miles de empresas y haber más paro, lo normal es que suba el consumo, por tanto, se ingrese más IVA, y que las empresas retengan más IRPF. Es lo normal, cómo no) y seguir quemando cartuchos.


El decálogo de un gobierno débil
Por Mariano Calleja
abc.es

«Ciertamente, señor Rajoy, no ha estado usted muy original en esta ocasión. Una vez más, ni una idea, ni una propuesta, ni un compromiso de arrimar el hombro ante esta situación». El presidente Zapatero se quejaba así de la actitud del líder de la oposición en un reciente rifirrafe parlamentario. Es uno de sus argumentos preferidos para atacar al PP: su falta de alternativa. Pero más allá de las frases repetidas una y otra vez, en el Congreso se debaten todas las semanas propuestas para todos los gustos, y el Gobierno, en una situación de alta debilidad, trata de sobrevivir a ellas con todo tipo de argucias.

Regla número uno del Gobierno débil: el veto existe. Es cierto que es una opción, prevista en la Constitución, que no se ha utilizado en los últimos 13 años. Da igual. Moncloa parece haberla descubierto esta legislatura y en un año ha vetado ya una docena de iniciativas económicas del PP y también del resto de la oposición. Los populares proponen que las pequeñas empresas y autónomos no tributen por el IVA de facturas impagadas, y el Gobierno veta la iniciativa al entender que supondría una minoración de los ingresos del Estado. La proposición tenía muchas posibilidades de aprobarse.

Segunda norma. Cuando se debatan los Presupuestos, el Gobierno también vetará cualquier enmienda de la oposición que pueda salir adelante y no sea de su agrado. Esta semana, Presidencia vetó 29 enmiendas que «tocaban» la subida del IVA prometida por Zapatero. Si se prohíbe el debate -con la excusa de que disminuyen los ingresos del Estado-, es imposible que el PSOE pierda la votación.

Si la oposición hace una pregunta incómoda, lo mejor es no acudir al Congreso. La vicepresidenta De la Vega, en otra decisión sin precedentes, se negó a responder una pregunta del PP sobre el «caso Faisán» en la última sesión de control, y la dirigió a Rubalcaba. Las preguntas (ya son 25) siguen sin respuesta.

Si se pierde una votación

En ocasiones es inevitable que el Grupo Socialista, sin mayoría absoluta, pierda votaciones. Ha ocurrido 12 veces en Pleno desde abril. También ocurría antes del verano que el PSOE cambiaba su voto en el último momento para no perder una votación. Todo tiene solución: basta con no cumplir las mociones y proposiciones no de ley que se aprueban y no gustan. El Gobierno ha incumplido una docena de mociones aprobadas del PP (sobre carburantes, situación de las familias sobreendeudadas, sector agrario, la morosidad, el proceso de Bolonia o la Justicia) y otras tantas proposiciones no de ley, como la que pedía medidas fiscales para mejorar la liquidez de los autónomos.

El Gobierno débil siempre puede ofrecer un intercambio de «favores» con otros partidos en sus comunidades (UPN en Navarra y PNV en Álava). Llámese «chantaje político». Y, por fin, la regla de oro, la que no olvida nunca: cuando haya que aprobar los Presupuestos Generales del Estado, los acuerdos se alcanzan a base de millones. Este año, el PNV y Coalición Canaria han logrado 125 millones de euros para sus regiones. Así se sobrevive un año más.


DIEZ FORMAS DE SALVARSE

1. Las iniciativas económicas de la oposición están para vetarlas.

2. Las enmiendas a los Presupuestos que tengan riesgo de aprobarse sin el visto bueno del Gobierno, se bloquean.

3. Ante una pregunta incómoda, lo mejor es no contestar o desviarla a otro ministro.

4. Las iniciativas que se aprueban en el Pleno con el voto en contra del PSOE dan imagen de soledad, pero nada más, porque no hace falta cumplirlas.

5. Si la mayoría del Congreso va a aprobar una medida a la que, en principio, se opone el PSOE, si no es un asunto insalvable el sentido del voto se cambia.

6. No olvidar los recurrentes gestos para la galería de la izquierda, que contentan tanto a los grupos minoritarios como al propio partido.

7. Los acuerdos están para romperlos (reforma laboral con CiU, o reforma fiscal con IU-ICV). Depende de los votos que reporte.

8. No olvidar el intercambio de favores con los partidos en sus territorios (PNV en Álava o UPN en Navarra).

9. Los problemas internos de la oposición siempre son un alivio.

10. Cuando llegan los Presupuestos, nada como una buena lluvia de millones para conseguir aliados.
.
.

Piratas somalíes: que les paguen ya de una vez

En efecto: que el Gobierno pague ya el rescate a los piratas somalíes y salve la vida de los inocentes marineros del "Alakrana". Y, de paso, que libere al niño pirata Willy. El gobierno progre que padecemos, a fin de cuentas, no va a caer más en la indignidad de lo que lo hizo durante la época de los tratos con ETA, chivatazos incluidos. Ni nuestros barcos pesqueros ni nuestros marineros van a estar en mayor peligro que antes porque, precisamente, el gobierno progre que padecemos ya abrió la veda del chollo de secuestrar barcos españoles con el pago a los secuestradores del "Playa de Bakio".

Es totalmente lógico que el Gobierno ni va a organizar un intento de rescate de los prisioneros ni, después de pagar el rescate, va a lanzar una operación de castigo contra los piratas, tal y como hicieron los franceses.

No es que me haya convertido en un apaciguador, ni mucho menos. Hablo desde las únicas posibilidades que tenemos con este gobierno progre que padecemos: ceder ante criminales o terroristas. Como he dicho antes, porque paguen el rescate no vamos a ser más humillados ni pisoteados de lo que lo hemos sido ya antaño con este gobierno.


Localizar, perseguir y detener o eliminar
GEES

Libertad Digital

Como hemos repetido aquí en múltiples ocasiones, la última ayer mismo, el objetivo de España en Somalia debe ser localizar, perseguir y detener o eliminar a los piratas. Punto. Para eso están nuestros servicios de inteligencia, la diplomacia y los medios militares. Si por el camino hay que impedir a tiros que un pirata secuestre uno de nuestros barcos, se hace. Y si logra hacerse con un buque, habrá que expulsarle. Y si toma rehenes, habrá que hacérselo pagar de manera proporcional al delito.

El Gobierno nunca lo creyó así. Chacón minusvaloró las advertencias que a partir de 2007 llegaban de la zona. Tras el secuestro y la indecencia del pago del Playa de Bakio, el Gobierno hizo como si hacía algo, cuando la "Operación Atalanta" se mostraba incapaz de evitar que los piratas siguiesen con su extorsión. Presionó a los armadores para que faenaran junto a la fragata, aunque no hubiese caladeros. Se negó a embarcar soldados a bordo, que por cierto sí hubiesen impedido el secuestro del Alakrana. Para colmo, Chacón y Rubalcaba pusieron todo tipo de impedimentos para que la seguridad privada hiciera lo que ellos no querían hacer. En consecuencia, varios barcos han escapado, por poco, de las garras de los piratas.

Con el Alakrana secuestrado, Chacón se limitó a ser la testaferro del pago del dinero. Para disimular apresó al pirata Willy, y ahí se juntó con Garzón para montar el espectáculo mediático que mostrara que el Gobierno sí combatía a los piratas además de pagarles. Éstos se dieron cuenta y han subido la apuesta de manera brutal, conscientes de que un país tan débil no aceparía el órdago. A partir de aquí, el Gobierno se pone histérico, Chacón presiona a los familiares y la administración entra en estado de shock.

¿Qué hacer ahora? Desde luego, el comportamiento de Chacón nos ha metido en un lío considerable, en un punto sin retorno. Pero aún se está a tiempo de reconocer que la gestión del tema somalí ha sido un desastre, y se ha circulado por el camino contrario al que hay que seguir. Aunque pueda discutirse cuándo y cuál es la mejor manera, lo cierto es que en este caso es ya inexcusable el uso de la fuerza contra los piratas, lo que no es incompatible con el uso de otros instrumentos.

El objetivo de los familiares es lograr cuanto antes la liberación de sus seres queridos, que alguien pague el rescate y que Willy sea soltado. Está muy bien para ellos, pero no es ese el deber de un Estado democrático. El objetivo inmediato –no el único– es liberar a los secuestrados españoles. Sería preferible mediante el ataque y la eliminación de los piratas, pero no parece fácil. Primero, porque si por algo se caracteriza este Gobierno es por la renuncia a usar la fuerza, incluso legítimamente. Segundo, porque la cúpula militar sale con la credibilidad por los suelos tras escurrírseles la zodiac pirata de entre las manos, e imbuida del espíritu pacifista de Chacón, no parece proclive a aventuras.

Como se comentaba ayer en este diario, como mal menor es legítimo pagar a los terroristas incluso pagar más dinero para hacerles olvidar sus exigencias sobre el pirata detenido. Valga como distracción táctica, como forma de ganar tiempo y de sacar a los compatriotas de su cautiverio. Como medio, es perfectamente legítimo, a condición de que no olvidemos que una vez liberados los nuestros, España debe hacer justicia con los secuestradores, además de escarmiento y castigo ejemplar. Si se negocia con esta gente, es porque tenemos un garrote gordo en la otra mano. El caso del Le Ponant es lo suficientemente ilustrativo.

No nos vale con que hay cosas complicadas o difíciles. Una de las cosas más escandalosas es la iniciativa estratégica y política que llevan los piratas sobre todo un país. ¿Para qué tenemos en la zona inteligencia, diplomacia y medios militares? ¿Para escoltar el pago del dinero? Es exigible una estrategia punitiva contra los culpables, aunque concedemos que pueda incluir maniobras de diversión o de engaño. Si no usamos los medios militares desplazados, y no se nos ocurre una ocasión más evidente que ésta, mejor retirarlos. No cometamos otra vez el mismo error.Desde luego, este asunto exige el uso de la fuerza, sí o sí. Más aún, sólo será satisfactoriamente resuelto si al final del proceso los secuestradores son detenidos o eliminados. Lo demás será un fracaso colectivo, una miseria nacional y una invitación a nuevos disgustos.

GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.
.
.
.
Alakrana. Estado doblegado, nación postrada
Por
GEES

La falta de principios, la fluidez con que se trata el marco jurídico aplicable y la imprevisión del Gobierno son dramáticos en muchos de los aspectos de la vida española; son letales cuando se negocia con criminales.


No es la
primera vez que decimos que ante el crimen sólo hay una opción posible: perseguirlo para impedirlo y reprimirlo si se produce. El Estado debe ejercer el monopolio de la coacción en la obligatoria defensa de sus ciudadanos. El pago del secuestro del Playa de Bakio fue un aliciente para el apresamiento de otros barcos españoles, especialmente ante el contraste ofrecido por los barcos franceses y americanos liberados por sus ejércitos respectivos mediante el uso legítimo –en cumplimiento del deber de proteger a sus nacionales– de la fuerza.

Si no existe capacidad militar, si falta voluntad política o si, como en tantas otras ocasiones, hay una dimisión del poder público, más vale suprimir el impuesto como categoría contributiva y prohibir a los españoles pescar en aguas peligrosas, visitar países amenazantes, o pasear por barrios poco recomendables. Si no se puede contar con la defensa de la integridad por parte del Estado, ¿con qué se puede contar?Convendría por otro lado señalar como a pesar del absurdo nombre, Atalanta –qué hay de Libertad de los mares, Seguridad del océano, o algo más inspirado–, no existe una misión europea en la zona, sino que cada palo aguanta su vela. En asuntos demasiado serios se da la impresión de unidad, y se pasa a la responsabilidad nacional, que es lo que se lleva. Siempre y cuando haya responsabilidad.

Cuando la pasada primavera Obama ordenó el rescate del Maersk Alabama en el que todos los tripulantes fueron recuperados sanos y salvos, y fueron abatidos tres piratas, el Estado americano cumplió con su deber, y su obligación fue coronada de éxito. Los piratas reaccionaron prometiendo venganza y asegurando llanto y dolor.
Pero todo el mundo sabe que esto es pose y que sucede exactamente al revés. Los fuertes pueden faenar, y a los débiles y susceptibles de rendirse al chantaje, se les apresa. De momento los secuestros se centran en los barcos de Estados que pagan.

Es probable –es seguro– que el Gobierno –todo propaganda, nada eficacia– no haya preparado ni a los funcionarios, ni a los soldados, ni a la opinión pública para la defensa de los intereses de España, ahora muy concretamente personalizados en la tripulación de un barco español, pero es que las acciones tienen consecuencias. No se puede privilegiar a los nacionalismos excluyentes, no se puede preferir morir a matar, no se puede negociar la paz con terroristas, y en horas 24 pretender pasar a hacer lo que pide el ordenamiento jurídico y exigen los principios frente a un ataque contra intereses españoles.

No se trata de improvisar medidas, salir del paso, apagar fuegos, y esperar a la siguiente crisis o hasta que escampe. Es necesario, de una vez, hacer lo correcto: rechazar la extorsión y castigar a los criminales; o sufrir las consecuencias de ser, una vez más y en otra manifestación de la realidad, un Estado doblegado frente a los violentos, y una nación postrada por falta de valor y de principios.
.

.
.
El patrón suplica "humanidad" a Zapatero
Las familias exigen en Vigo y Bermeo que los piratas vuelvan a Somalia
Los piratas dicen que los tres marineros llevados a tierra siguen allí
.
.
Mientras, Moratinos pide ayuda al "sólido" estado y gobierno de Somalia. Hace más o menos un año, desde algún blog progre se decía que los liberales debíamos irnos a vivir al "Edén neoliberal de Somalia". Hoy el gobierno progre que padecemos pide auxilio desesperadamente a ese "Edén neoliberal".
.
.

sábado 7 de noviembre de 2009

La vida empieza cuando lo diga el PSOE


Vía Elentir ("Contando Estrelas").

Desde el PSOE continúan sin dar una a derechas intentando hacernos comulgar con ruedas de molino y convencernos de las bondades de crear un "derecho" al aborto. En realidad, deberían cortar por lo sano, decirnos que van a aprobar la Ley del Aborto porque les da la real gana y que eso es lo que hay. Y dejar de tomarnos por imbéciles.

Primero, intentaron propagar la idea de la oposición a su injusta reforma era cosa de "rancios nacionalcatólicos" que, para ello, se guiaban unicamente por creencias religiosas. Obviamente, en ese caso no podrían pretender imponer su fe al resto de la sociedad.

Pero he aquí que comenzaron a surgir voces en defensa de la vida desde el mundo de la biología y la medicina. Y en ese momento fue cuando estos analfabetos funcionales se metieron en un berenjenal del cual ahora son incapaces de salir, pasando a intentar convencernos de que los tópicos progres son "ciencia". Parecía que lo de Bibiana Aído era insuperable: decir que “un feto de 13 semanas es un ser vivo pero no es un ser humano”, y, es más, afirmar sin ruborizarse que es una evidencia científica. Eso pasando por las declaraciones de un socialista peruano, que he visto en el blog de Elentir, en las que este sujeto compara a los niños no nacidos con los vegetales de las ensaladas.

Pero los miembros de la progresía parecen estar inmersos en una competición a ver cuál de ellos es capaz de soltar la mayor majadería. El jueves, en el diario mascarón de proa prisaico, "El País", la diputada socialista Elena Valenciano se explayaba así: "Tampoco es una buena opción lanzar mensajes tan dramáticos como hipócritas ("La barriga es una zona libre de pena de muerte" o "Mamá, no me mates") que pretenden cargar sobre la conciencia de niñas y mujeres, LA IDEA DE QUE EL ABORTO ES UN ASESINATO. No es verdad. ES TAN SÓLO LA VERDAD DE LOS QUE CONSIDERAN QUE HAY VIDA EN EL MISMO MOMENTO DE LA FECUNDACIÓN Y ANTEPONEN EL DERECHO DEL EMBRIÓN AL DERECHO DE LA MADRE, O QUE PROFESAN UNA DETERMINADA FE O RELIGIÓN O FILOSOFÍA. Pero la interrupción voluntaria del embarazo, según la legislación española actual, así como en la reforma propuesta (y la europea comparada, por cierto), no es un asesinato".

Según Valenciano, el feto no sólo no es humano... es más, ni siquiera esta vivo. Ahora bien, no lo estará hasta las 14 semanas de gestación, o, lo que es lo mismo, hasta que no lo diga el PSOE.

Esta es la tontería definitiva, es decir, que durante el embarazo la mujer lleva dentro una cosa que no es un ser vivo. Lo dicho antes: que reconozcan que nos van a imponer la ley como un dogma progre con el que tendremos que tragar todos y acaben de una vez con las sandeces.
.

Cantándole al Gran Timonel Obama







En la actualidad, en Cuba o Corea del Norte fácilmente pueden verse actos en los cuales se utilizan voces infantiles para cantar las bondades del "Líder Supremo de la Revolución". Sorprendentemente, algo que no llega a los mismos niveles pero, aún así, extraño para Estados Unidos, está empezando a ocurrir en este país. Según revela John Nolte en la página Big Hollywood, en un amplio reportaje del que se ha hecho eco en España el blog Barcepundit así como Libertad Digital, en Youtube pueden encontrarse decenas de videos en los que aparecen niños cantando las glorias de Barack Obama, como si del Gran Timonel maoista se tratara.

Nolte llama la atención sobre la proliferación de vídeos con escenas similares y señala que, aunque ya se habían publicado anteriormente unos pocos, la avalancha de los últimos días hace pensar que no se trata de casos aislados sino de un patrón preocupante. Lo peor de todo es que la mayor parte de ellos están grabados dentro de escuelas, en funciones escolares o en lo que parecen actividades más o menos académicas. Además, casi todos están protagonizados por niños de primaria, algunos de muy corta edad.

El caso ha llegado a suponer más de un escándalo en Estados Unidos, como el que se dio en la localidad de Burlington, Nueva Jersey, donde los padres descubrieron que sus hijos estaban cantando una especie de oración a Obama de la que no se les había informado y para el que, por supuesto, no se les había pedido permiso.







Hay algunas canciones cuya letra no tiene desperdicio, como, por ejemplo, la titulada "No One’s as Irish as Barack Obama" ("Nadie tan irlandés como Obama"), cuya transcripción ofrece John Nolte en su reportaje:

He’s as Irish as bacon and cabbage and stew
He’s Hawaiian he’s Kenyan American too
He’s in the white house,
He took his chanceNow let’s see Barack do Riverdance
.
Él es tan irlandés como el tocino y el repollo y el puchero

Él también es de hawaiano y americano - keniata
Está en la casa blanca, aprovechó su oportunidad
Ahora vamos a ver a Barack bailar la Riverdance

A los alumnos de la William F. Powell Elementary School, algunos de ellos ni tan siquiera con suficiente edad para entrar en la educación primaria, les han enseñado a utilizar un estilo más hip hop para las loas a Obama:

Barack Obama there is none higher
Other politicians should call me sire
.
Barack Obama, no hay nada más alto
Otros políticos deberían llamarme padre





Una última muestra llega desde la Escuela de Primaria Barack Obama, en Hempstead, Nueva York, la cual cambió su nombre pocos días después de su elección como presidente. En el vemos a una mujer que canta una especie de himno, mientras se muestran distintas partes de la escuela que parecen pertenecer más a una oficina electoral del Partido Demócrata que a un centro educativo.




Así se está empezando a adoctrinar en la América de Obama. Aparte de esto, conociendo otro rasgo como es el poco aprecio que tiene el presidente estadounidense por los medios de comunicación medianemente críticos con él, no extraña en absoluto el aprecio que le ha tomado la progresía internacional.
.
.
.
GOP. Pero, ¿no estaban muertos?
Por Alberto Acereda
Libertad Digital

Cuando hace un año Barack Obama ganó las elecciones presidenciales de los Estados Unidos muchos dieron por muerto al Partido Republicano y, especialmente, a su base conservadora. Aquellos que la progresía definió como "malvados" conservadores estaban ya muertos: habían sido fulminados por el ángel de luz llamado Obama.

Culpar a Bush de todo y de más era entonces la moda bajo la enorme sombra del nuevo presidente, el mismo que –como aseguraba en sus discursos– iba a sanar el mundo y hasta elevar las aguas de los océanos. Cuando hace diez meses Obama fue inaugurado oficialmente como presidente, aquí ya apuntamos que la izquierda había llegado a la Casa Blanca. Y así fue. Afortunadamente, los norteamericanos han tardado poco en darse cuenta de ello. Las elecciones estatales y locales de esta pasado martes en varios lugares de Estados Unidos son clara prueba de ello.

Quienes juzgaban que el conservadurismo norteamericano y la era de los Barry Goldwater y Ronald Reagan había pasado ya a la historia gracias al "cambio" de Obama, tienen en estas elecciones una prueba de que tal no es el caso. Más bien, resulta ser todo lo contrario. Porque la hipnosis colectiva en la que sumió Obama a tantos, incluidos los carcamales de la derecha idiota en este país –y no digamos ya en España–, parece haber perdido ya su efecto. Los sendos y contundentes triunfos electorales de los aspirantes republicanos a gobernadores en Virginia y en New Jersey, además de otras varias plazas locales y estatales, desmontan de cuajo los falaces argumentos de la Casa Blanca sobre el famoso "cambio" y el fin del conservadurismo.

La importante votación en el estado de Maine, que negó mayoritariamente la legalización del "matrimonio" homosexual (tal y como ha venido ocurriendo una y otra vez en otros estados como California), confirma que Estados Unidos sigue siendo ideológicamente un país predominantemente conservador. Los estadounidenses votaron este lunes contra la Obamérica de los tres millones y medio de puestos de trabajo perdidos, contra el déficit del billón y medio de dólares, contra los doce billones de deuda nacional, contra el gran gobierno, contra la subida de impuestos y contra el intento de socializar esta gran nación. Dos días después de esas elecciones, en un jueves laboral y sin apenas tiempo para organizar la marcha, unos 40.000 estadounidenses se presentaron ante el Congreso en Washington para exigir a sus congresistas bajo el grito de
"Kill the Bill", que maten la basura de ley sanitaria que propone Nancy Pelosi bajo las órdenes de Obama.
.
En todos los lugares donde el presidente hizo campaña para un candidato demócrata, éste perdió la elección. Pero la Casa Blanca y otros líderes como Pelosi o Reid pretenden negar la realidad y contar otra historia. Se agarran a las fallidas "exit polls" (¿recuerdan el fiasco con John F. Kerry?) o al caso de la plaza de congresista del distrito 23 del norte de Nueva York. También aquí, los conservadores obtuvieron una victoria, no en su candidato Hoffman, sino en el hecho de que acabaron haciendo salirse de la elección a la candidata oficialista del dormido GOP, Dede Scozzafava. Y acertaron. Porque la tal Dede era una progre vestida de republicana que acabó luego apoyando al candidato del Partido Demócrata en lugar de al conservador.

Lo que todo esto muestra es que si el GOP quiere obtener más victorias en 2010 y preparar el camino para las presidenciales de 2012, debe tomar nota de eso y escuchar a su base conservadora; debe acabar con los políticos sin principios que hoy se camuflan entre las filas del GOP. Fue precisamente por culpa de esos mismos moderados y centristas por lo que muchos votantes conservadores se quedaron en casa hace un año y no quisieron votar por John McCain. El ejemplo de Nueva York sirve para las intermedias de 2010, cuando el GOP haría bien en apoyar a candidatos como el conservador Marco Rubio y no a oportunistas como Charles Christie de cara a la candidatura senatorial por Florida.

Estas elecciones, además, confirman el descalabro interno existente en el Partido Demócrata que ve como muchos de sus congresistas no se fían ya de Obama. La aprobación popular del presidente ha descendido más rápidamente que la de ningún otro presidente anterior, incluido Carter (que ya es decir). En la Cámara de Representantes corren serio peligro unos veinticuatro escaños demócratas y, por vez primera en este ciclo electoral, hay varios senadores demócratas en serio peligro de no ser reelegidos. Este particular importa porque de seguir la tendencia, varios son los senadores demócratas que en 2010 pueden perder la elección a favor de un republicano: Harry Reid de Nevada, Michael Bennet de Colorado, Blanche Lincoln de Luisiana, Christopher Dodd de Connecticut, el tránsfuga Arlen Specter de Pennsylvania, además del puesto de senador vacante por el vicepresidente Joe Biden en Delaware y del de Obama en Illinois, bastante mal parado tras el ridículo del caso Blagojevich-Burris en Illinois.

Dicen que la historia suele repetirse. La última vez que los estados de Virginia y New Jersey presenciaron la derrota de gobernadores demócratas a favor de dos republicanos tuvo lugar en 1993, justo un año antes de 1994, el mismo año en que los conservadores republicanos recuperaron las mayorías en el Congreso y fueron capaces de lanzar una nueva revolución americana bajo el "Contrato con América" de Newt Gingrich. La gran lección hoy es que, contra lo que entonces se hizo bajo Clinton, estamos ahora ante un Obama que seguirá intentando promover una agenda de ingeniería social altamente tóxica para Estados Unidos.

Llegados aquí, no caben ya complejos en el GOP. La hoja de ruta marcada por el conservador Bob McDonnell en Virginia y también en parte por Chris Christie en New Jersey constituyen buenos ejemplos a seguir. Mientras acaban de salir a la luz
once vídeos más del adoctrinamiento obamita a los niños en las escuelas o mientras Obama sigue todavía culpando a Bush de todo (no se extrañen si también algún medio lo culpa de la matanza de este jueves en Fort Hood, Texas...), los conservadores deben aspirar a recuperar el Congreso en 2010 y a ganar la presidencia en 2012. O sea que de conservadores muertos, nada de nada.

.
Alberto Acereda es catedrático universitario en Estados Unidos y editor de
Semanario Atlántico / Atlantic Weekly.
.
.

La Alianza de Civilizaciones en Socuéllamos



Testigos presenciales relataron a la Guardia Civil que los dos hombres, que no guardan relación de parentesco con la víctima, le propinaron una brutal paliza, a raíz de la cual, la mujer sufrió un aborto. La mujer, de quien las fuentes han informado de que era mayor de edad sin facilitar más datos, fue trasladada en primera instancia al centro de salud de Socuéllamos y, posteriormente, ingresada en el Hospital General de Tomelloso.

Fuentes de la investigación abierta de oficio por la Guardia Civil han informado de que el motivo de la agresión a la mujer fue que no llevaba el preceptivo velo islámico, como le correspondía a su condición de musulmana. Los dos individuos autores de la agresión ya han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción nº 1 de Tomelloso.

El gobierno progre que padecemos, tan defensor de la mujer como se postula y al que tanto repudio le causa el machismo, ante lo que verdaderamente puede calificarse como una agresión machista. La inutilidad andante llamada Bibiana Aído, presunta ministra del gobierno progre que padecemos, colocada no obstante para ser quien dé la cara en defensa de la radical política de ingeniería social de su jefe de filas, no ha hecho ningún comentario sobre la agresión sufrida por esta mujer por no llevar velo. La ministra se ha limitado a pedir, en un encuentro con mujeres africanas, “consenso para la erradicación de todas las formas de violencia contra las mujeres, como la trata y explotación de mujeres y las prácticas tradicionales nocivas” sin referirse en ningún momento a la mujer marroquí apaleada.

De una progre admiradora de la Alianza de Civilizaciones es algo esperable. A fin de cuentas, los progresistas suelen manifestar un anorme respeto a todo aquello que les infunde temor. Y el Islam se lo infunde y mucho. Su desprecio al cristianismo, por el contrario, tiene un buen fundamento, por ejemplo, en que saben que ningún cristiano va a ir a inmolarse en La Moncloa. Pero no debe caber ninguna duda de que si el Islam lo vieran completamente inofensivo, el desprecio que le tendrían sería similar al que manifiestan hacia el cristianismo.

Más lejos ha llegado el alcalde de Socuéllamos, el popular Sebastián García, para quien se trata de una noticia que ha ido circulando por toda España "con la intención de sacar morbo entre la discusión de dos personas por ser de origen musulmán", y concluyó afirmando que fue una discusión "igual que la que pueden tener dos personas en cualquier parte de España". Cualquiera diría que ha decidido seguir la línea marcada hace pocas semanas por el otrora halcón Gustavo de Arístegui que ahora afirma ver avanzar en sentido positivo la iniciativa, lanzada en 2.001 por el régimen de los ayatolás y a la que con gran entusiasmo se adhirió Zapatero en 2.004, de la Alianza de Civilizaciones, debido a que más de 80 naciones (todas ellas reconocidas "democracias") han suscrito la iniciativa. Una iniciativa, por cierto, basada en buena medida en la autopunición de Occidente (no es raro, en este sentido, que proceda del régimen iraní de los ayatolás) y en la relativización de valores como la libertad y la dignidad de todos los seres humanos por el mero hecho de serlos, puestos en pie de igualdad con otros extraños y contrapuestos totalmente a los anteriores.

No se trata de que nosotros impongamos una moral o unos valores a los musulmanes, sino que los suyos no agredan a nuestro sistema de derechos y libertades, que salvaguarda a todos, sean de las creencias que sean.

Por muchas alianzas intergalácticas o interplanetarias de civilizaciones que nos inventemos, la convivencia será imposible mientras una de las partes, precisamente, no se civilice. Todo lo más que tendrán como resultado estos pomposos y plúmbeos proyectos será llenar los bolsillos de algunos burócratas internacionales a base de conferencias, foros, cumbres, viajes, dietas, alojamientos en lujosos hoteles a lo largo y ancho de todo el mundo, ... ¿Habrán caído en la cuenta de este negocio también en el PP y habrán decidido que, a fin de cuentas, con la Alianza de Civilizaciones no van a ser sólo los progres los que se forren?
.
.
.
Aquí está la Alianza de Civilizaciones
EDITORIAL en Libertad Digital

La visión relativista del mundo que sostiene Zapatero parte de la base de que no hay comportamientos buenos y malos y, por tanto, valores mejores o peores. El bien y el mal, lejos de ser un absoluto que se encuentra presente en todas las sociedades humanas en cualquier momento del tiempo, son contingencias culturales e históricas que no pueden ser juzgadas por alguien ajeno a ese contexto. Por consiguiente, los valores sobre los que se ha desarrollado y ha ido evolucionando Occidente –la libertad, la propiedad privada, el respeto a los contratos– serían tan válidos o inválidos como los de cualquier otro grupo humano.

Sobre esta falsedad demostrable –no todo conjunto de normas éticas favorece la prosperidad y la armonía de intereses entre los seres humanos– se edifican conceptos y estrategias políticas tan desorientados y perniciosos como la célebre Alianza de Civilizaciones apadrinada por Zapatero. Según esta descabellada idea, basta con que los gobiernos occidentales dialoguen con sus falsos homólogos orientales (¿acaso los regímenes democráticos son asimilables a las dictaduras?) para que se resuelvan todos los conflictos políticos, sociales y culturales que puedan emerger entre dos concepciones distintas del mundo: una, la occidental, basada en la libertad y en la dignidad de todos los seres humanos; las otras, las no occidentalizadas, asentadas sobre distintas concepciones colectivistas y de sumisión.

Por supuesto, esta estrategia encaja perfectamente con el buenismo antropológico de Zapatero, con la negativa socialista a defenderse –"prefiero morir a matar"–, con la cesión permanente del Gobierno ante las exigencias de terceros y, sobre todo, con su antioccidentalismo militante que encarna ese movimiento reaccionario contra la razón y la prosperidad que se llama "izquierda".

Sin embargo, difícilmente puede haber una transacción como la que pretende efectuar Zapatero entre un régimen liberal y uno antiliberal. Dos comunidades no pueden convivir si la una pretende aniquilar a la otra o si los valores de la primera pasan necesariamente por cercenar los de la segunda.

Es lo que sucede precisamente con el "choque de civilizaciones" entre el islamismo y Occidente. No es que los occidentales no puedan convivir con las intolerantes comunidades islámicas, es que no deben aceptar convivir mientras el programa de esas comunidades consista en destruir el régimen jurídico sobre el que funciona Occidente.

No se trata de que nuestros Estados impongan una moralidad de carácter privado a los musulmanes, sino de que su moral privada no atente contra los derechos de los ciudadanos de Occidente. O, dicho de otra manera, nadie por ninguna razón –tampoco religiosa– puede poseer el privilegio de sustraerse de nuestro sistema de derechos y libertades.

De ahí que hoy, buena parte del islamismo tal y como lo conciben numerosos musulmanes sea simplemente incompatible con nuestros Estados de Derecho. Mientras no acepten someter su moral privada a la Justicia y sus costumbres a las libertades de todos los seres humanos, difícilmente tendrán encaje –con o sin diálogo de civilizaciones– dentro de nuestras sociedades.

Y, sin embargo, un gran número de gente, incluyendo a los medios de comunicación, se muestra reticente a admitir esa incompatibilidad y a denunciarla. Por ello, exhiben un comportamiento absolutamente hipócrita al silenciar aquellas noticias que, de la manera más escandalosa y lamentable, la ponen de relieve. Es el caso de la mujer musulmana que abortó ayer como consecuencia de la paliza que le dieron dos marroquíes por no llevar el velo.

La cobertura mediática y política de este crimen ha sido mínima, como ejemplifica el hecho de que incluso la ministra de Igualdad –un cargo creado supuestamente para denunciar este tipo de sucesos– ha preferido guardar silencio. Nuestra sociedad es capaz de denunciar diariamente los más diversos casos de violencia de género y, en cambio, ocultar este tipo de sucesos en aras del diálogo intercultural. Pero, ¿qué diálogo intercultural cabe con quienes quieren imponer su liberticida modo de vida a toda la sociedad?O pensemos simplemente en qué importancia le habrían concedido los medios de comunicación si, en lugar de haber recibido la paliza por no llevar el velo, la hubiese recibido por llevarlo. En realidad, ambos casos suponen una vulneración de una libertad: la primera con contenido negativo (no llevar el velo) y la segunda con contenido positivo (sí llevarlo). Sin embargo, los medios de comunicación parecen asignarle a la mujer en el primer supuesto una especie de responsabilidad por no subyugarse a su opresiva cultura y, con ello, favorecer el diálogo entre civilizaciones.

Lo cual, dicho sea de paso, debería llevar a más de uno a plantearse hasta qué punto muchas mujeres que aparentemente portan el velo de manera "voluntaria" no lo están haciendo como consecuencia de una coacción explícita o tácita por parte de otros musulmanes nada "sensibles" con sus libertades.

Al final, pues, lo que casos tan desagradables como este dejan entrever es, primero, una radical incompatibilidad entre las posiciones islamistas más reaccionarias y nuestras sociedades abiertas; segundo, un preocupante doble pensar en ciertos estratos de la sociedad occidental que parecen actuar más como avanzadillas del totalitarismo que como defensores del Estado de derecho; y tercero, una creciente ingenuidad entre muchas personas bienintencionadas sobre el caldo de cultivo en el que se desarrollan las liberticidas posiciones del islamismo radical.

Ante este tipo de situaciones no sólo es indispensable que los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado actúen con contundencia para detener a los delincuentes y proteger a las víctimas, también es necesario librar una batalla intelectual en la que se denuncie el auténtico significado de estas agresiones. Si bien la víctima sólo es la mujer que ha padecido la lesión y el aborto, las víctimas potenciales somos ciertamente todos los que creemos en un régimen de libertades.
.
.

viernes 6 de noviembre de 2009

El plan de salida de Honduras de Hillary


Diario de América

Si hay una persona en Honduras que hoy en día es más despreciada que el depuesto presidente Manuel Zelaya, esa es un extranjero de nombre Hugo. No nos referimos al dictador venezolano Hugo Chávez, sino al embajador estadounidense Hugo Llorens.

Muchos hondureños, incluyendo —dicen los rumores— al presidente Roberto Micheletti, consideran a Llorens como el artífice de una política estadounidense que le ha causado un daño enorme al país. Es muy probable que el acuerdo firmado en las últimas horas del jueves entre el gobierno interino y Zelaya ponga fin a ese sufrimiento. Por fin, Estados Unidos y la Organización de Estados Americanos acordaron dar un paso al costado y permitir que sean las instituciones hondureñas las que decidan si Zelaya debe ser restituido. Sin la intromisión internacional, es muy probable que Zelaya pierda otra vez la presidencia.

Aun así, los retos continúan, empezando por el hecho de que aunque EE.UU. dijo que ya no iba a intervenir en los asuntos hondureños, hay vicios difíciles de dejar.

Al referirse a la intención de Zelaya de regresar al poder, Thomas Shannon, el subsecretario del Departamento de Estado para el hemisferio occidental, dijo la semana pasada que "ese es el tema más provocativo y uno que revisaremos de cerca".

La necesidad de dictarle a Honduras cómo dirigir su país ha sido un problema desde el principio. En el momento en que la Corte Suprema de Honduras ordenó el arresto de Zelaya en junio por organizar una violenta manifestación e intentar pasar por encima de la Constitución, Llorens se ungió como un virrey colonial a cargo de imponer la voluntad de EE.UU. Muchos locos izquierdistas lanza bombas Molotov se pusieron del lado de Zelaya. Pero Llorens determinó la posición de EE.UU., a favor de la legitimidad del ex presidente errático. El embajador estadounidense utilizó cada arma que tuvo a su alcance para tratar de forzar al país a restaurar a Zelaya en el poder.

Esto violó la soberanía hondureña. Sin embargo, el jefe de Llorens en EE.UU., Barack Obama, parece más interesado en apaciguar a los enemigos de EE.UU. que en apoyar a los amigos, o incluso cumplir su palabra de no intervenir en los asuntos de otros países. Chávez y Fidel Castro apoyaban a Zelaya y, aparentemente, Obama quería formar parte del clan.

Es obvio que nadie en Washington esperaba que fuera tan difícil quebrar la voluntad de los hondureños. El esfuerzo se hizo más embarazoso cuando los zelayistas armaron una campaña de terror, que incluyó el secuestro y el asesinato de autoridades hondureñas y sus parientes. En dos semanas se registraron al menos tres de esos incidentes. Los terroristas también sabotearon la red eléctrica del país.
Para evitar un conflicto aún mayor, EE.UU. envió una delegación para alcanzar el acuerdo del jueves.

La interpretación que se la ha dado al acuerdo es que Zelaya regresará al poder. Pero será el Congreso hondureño el que lo decida, tras evaluar las opiniones de la Corte Suprema, el fiscal general y otros expertos legales. Puesto que la Corte Suprema y el Congreso echaron a Zelaya, esto es positivo. De todos modos, si la Corte Suprema, que tiene el poder legal, se mantiene firme y el Congreso respalda el regreso de Zelaya a la presidencia, habrá una crisis constitucional.

Dicho escenario no es imposible, dada la legendaria reputación de Zelaya de comprar votos. En mayo, el alcalde de Tegucigalpa denunció públicamente un intento del gobierno de Zelaya de pagarle US millones para apoyar un referéndum para reformar la Constitución. Chávez también tiene dinero, al igual que las organizaciones narcoterroristas de la región, como las Farc de Colombia y las numerosas pandillas centroamericanos. Estos grupos son notorios por infiltrar instituciones. Honduras no es inmune.

De todos modos, es probable que el gobierno interino decidiera asumir el reto porque cree que la Corte Suprema y el Congreso, que en su momento votaron ampliamente a favor de sacar a Zelaya del poder, se mantendrán firmes. A cambio de ese riesgo, obtiene la validación de EE.UU. y la OEA de las elecciones presidenciales del 29 de noviembre.

Además, no habrá amnistía para Zelaya, quien ya tiene más de una decena de órdenes de arresto en su contra y cuando salga de la embajada brasileña se espera que sea detenido. El acuerdo también especifica que no habrá ninguna asamblea constituyente para reformar la Constitución y eliminar los límites a los mandatos presidenciales.

Autoridades estadounidenses no identificadas han declarado a la prensa que Zelaya probablemente regresará, lo que intensifica la presión sobre el Congreso hondureño. Por su parte, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, ha hablado de regresar a Honduras para involucrar al organismo en la decisión del Congreso. No obstante, Shannon me reiteró ayer que EE.UU. ahora cree que este es un tema que las instituciones hondureñas deben resolver y rechazó tajantemente un informe de ayer en el diario El País que asegura que el funcionario estaba haciendo lobby para sumar votos para apoyar el regreso de Zelaya.

Al firmar este acuerdo, Honduras ayudó a que Obama y la secretaria de Estado Hillary Clinton no salieran mal parados. A cambio, Clinton debería decirle a Insulza que se mantenga alejado de Honduras y sus asuntos. También debería decirles a las autoridades estadounidenses que dejen de circular rumores en favor de Zelaya. Y, de paso, debería buscarle un nuevo destino a Llorens. La Habana podría ser el apropiado. Llorens sería recibido como un héroe por los Castro y desde allá podría mantener fácilmente su amistad con Zelaya.

© The Wall Street Journal
.
.

Premiado un asesor de Al Gore que propugna la reducción drástica de la población mundial


Así gasta el dinero a espuertas el gobierno nacional-progre que padecen en Cataluña. Como sobra y como no hay paro ni otras necesidades, lo último ha sido el regalo de 100.000 euros, galardonando con el Premio Ramón Margalef a Paul Ehrlich, un profeta del apocalipsis ambiental cuyas rocambolescas teorías han terminado todas ellas en el más absoluto de los ridículos.
.
Ehrlich es un defensor a ultranza de la necesidad de reducir drásticamente la población mundial, cuyo exceso, según él, es causa del "cambio climático", debido a que el planeta "solo puede soportar 2.000 millones de habitantes" .
.
Este "intelectual", asesor de Al Gore, se hizo famoso con la publicación en 1.968 de su éxito de ventas "The Population Bomb". En él aseguraba que la única medida posible que podía tomarse para evitar que las hambrunas asolaran la Tierra era hacer "esfuerzos decididos y exitosos de control de la población". En caso contrario, "antes del año 2.000" unos "65 millones de norteamericanos" iban a "perecer por inanición". Estados Unidos sólo podía sostener una población de 150 millones de personas. Naturalmente, el gigante norteamericano ha podido incrementar su población constantemente hasta superar los 300 millones y no sólo no sufre de hambrunas sino que es exportador neto de alimentos. Es más, en 1.969 afirmó que "la mayoría de las personas que perecerán en el mayor cataclismo de la historia humana han nacido ya" y en 1.975 que "antes de 1.985 la humanidad habrá entrado en una genuina era de la escasez" en la cual "las provisiones disponibles de muchos minerales clave se estarán acercando al agotamiento". Años después dijo que "si yo fuese un apostador, incluso apostaría a que Inglaterra no existirá en el año 2.000".
.
En Barcelona, Ehrlich se ha quedado totalmente a gusto. En declaraciones a EFE, ha dicho que sus teorías "sólo son polémicas entre los idiotas" y que el resto de la gente apoya sus hipótesis para reducir la población.Vistos sus "exitos", más bien habría que ser idiota para tomarlo en serio. Sobre España opina que "tiene un 20% de paro" y que "con un 20% menos de población vivirían mucho mejor". Lógicamente, en sus deducciones no ha tenido en cuenta al gobierno progre que padecemos. Para Ehrlich esto es un dogma pese a que, desde Adam Smith, se sabe que la influencia del número de personas en la economía es en todo caso positiva, pues permite ahondar en la división del trabajo y del conocimiento, pudiendo abarcarse numerosas ramas de los mismos, creándose, igualmente, como sustrato un gran mercado y un rico ecosistema económico con múltiples necesidades a cubrir que son oportunidades para los talentos. Ni que decir tiene que esto sólo será posible en una economía de libre mercado, pues es la que posibilita una mayor complejidad a la par que la mayor flexibilidad y adaptabilidad a circunstancias como el crecimiento de la población. Todo lo contrario propugna este neoecologista. No es nada raro que haya sido premiado por un gobierno tan ultraintervencionista y ajeno a la libertad económica como el de Cataluña.
.
Pero, para este neoecologista, el objetivo debe ser el control poblacional a ultranza por más que todas sus tesis sean auténticos disparates ("no existe el derecho a tener hijos", escribió mientras apoyaba que los gobiernos hicieran como el régimen genocida comunista chino), como hace en una entrevista publicada hoy en el diario mascarón de proa prisaico, "El País", insistiendo nuevamente en que hay que reducir la población mundial a 2.000 millones. Cuando el periodista le recuerda que "no se puede lograr esa cifra", da una inquietante contestación: "Hacerlo de forma humanitaria llevaría mucho tiempo". "Podrías disparar a un tercio de la población pero no queremos hacerlo así", (menos mal que nos tranquiliza diciendonos que esas no son las intenciones neoecologistas, es de agradecer). Para Ehrlich, se puede cambiar casi "de forma instantánea" el modelo de crecimiento pero no así el ritmo de crecimiento de la población. "Debíamos haber empezado en los sesenta", apunta.
.
No faltaron nuevas loas al régimen genocida comunista chino. Para él, las denuncias sobre violaciones de derechos humanos por parte de esta dictadura son "exageraciones de la derecha" y le parece maravilloso que China sea "el único gobierno del mundo que publica cuánto CO2 evita que vaya a la atmósfera gracias a la planificación familiar". Sobre su país, Estados Unidos, se lamenta de que el Senado nunca tome en cuenta
sus propuestas por falta de valentía. Que siga siendo igual de cobarde el Senado estadounidense por muchos años.
.
Desde luego, este pseudocientífico, teniendo a China entre sus horizontes, demuestra el exacerbado nivel de su totalitarismo estatalista. Para Ehrlich, no existe otra forma de vida ni de sobrevivir para el ser humano más que bajo la imposición del Estado. No hay más que leer algunos de sus párrafos:
.
- "Así y todo, a aquellos que dicen que el gobierno no podrá nunca inmiscuirse en asuntos tan privados como el número de hijos que una pareja produce, puede que les espere una sorpresa desagradable. No hay ningún "derecho" sagrado a tener hijos. El argumento de que el tamaño de la familia es asunto de Dios y no asunto del gobierno será presentado sin duda -- de la misma manera que fue presentado en contra de la prohibición de la poligamia. Sin embargo el gobierno le dice a cada cual cuantos maridos o esposas puede tener y te mete en la cárcel si te pasas de la raya" (de "How to be a Survivor").
.
- "Un cáncer es una multiplicación descontrolada de células; la explosión demográfica es una multiplicación descontrolada de personas. Tratar únicamente los síntomas del cáncer puede hacer que la víctima se sienta más cómoda al principio, pero acaba por morir -- a menudo, de forma horrible. Un sino similar le espera a un mundo con una explosión demográfica si sólo los síntomas son tratados. Debemos redirigir nuestros esfuerzos del tratamiento de los síntomas a cortar el cáncer de raíz. La operación exigirá muchas decisiones aparentemente brutales y despiadadas. Puede que el dolor sea intenso. Pero el mal se encuentra en un estado tan avanzado que sólo con cirugía radical tiene el paciente la posibilidad de sobrevivir" (de "The Population Bomb").
.
- "se podrían gravar con impuestos de lujo los ajuares para niños, las cunas, los pañales, los juguetes caros...".
.
- "La batalla para alimentar a toda la humanidad se ha acabado [...] En la década de los 70 y 80, centenares de millones de personas se morirán de hambre a pesar de cualquier programa de choque que se emprenda ahora. A estas alturas nada puede impedir un sustancial incremento en la tasa de mortalidad mundial, aunque muchas vidas podrían ser salvadas mediante drásticos programas para ampliar la capacidad de la tierra incrementando la producción alimentaria y distribuyendo más equitativamente el alimento disponible. Pero estos programas sólo proporcionaran un aplazamiento a menos que se acompañen con esfuerzos decididos y exitosos de control de la población".
.
.
.
.
.
.

jueves 5 de noviembre de 2009

Rubalcaba acusa a otros de que el Gobierno utilice Sitel

Es verídico, Rubalcaba no se sonrojó lo más mínimo al hacer estas declaraciones. Según el ministro del Interior, el culpable de que el gobierno progre que padecemos lleve varios años utilizando ilegalmente este sistema es culpa del anterior gobierno del PP, que fue quien lo adquirió. Un argumento que recuerda, en cierto modo, al utilizado cuando, a poco de iniciarse los tratos con ETA, se permitió presentarse a las elecciones vascas de 2.005 al Partido Comunista de las Tierras Vascas(PCTV), alegando que este partido (el cual, rotas las negociaciones, se convirtió casi de golpe y porrazo en franquicia proetarra) había sido inscrito como tal en 2.002, bajo gobierno del PP.
.
Rubalcaba dice que Sitel fue contratado por el líder del PP, Mariano Rajoy, y la secretaria general de los populares, María Dolores de Cospedal, en 2004 y que fue puesto en marcha por el entonces ministro del Interior Ángel Acebes. No dice Rubalcaba (¡qué olvidadizo!) que el proyecto se paralizó por las dudas jurídicas que suscitaba y que ahora han sido obviadas por el gobierno progre que padecemos.
.
No solo eso, el Gobierno, es más, aparte de utilizarlo ilegalmente, amparándose en el dictado de un reglamento cuando lo exigible es dictar una ley orgánica por afectar a derechos fundamentales, "por culpa del PP", lo hace por nuestro bien. "No nos encontramos en una sociedad vigilada, en lo que estamos es en una sociedad protegida", aseguró el ministro en su intervención durante la 31 Conferencia Internacional de Autoridades de Protección de datos y privacidad.
.
Rubalcaba y la verdad son como el agua y el acéite. Más o menos en la misma medida que el PSOE y el Estado de Derecho.
.
Ello mientras la Unión Europea acaba de avalar que se pueda cortar el acceso a Internet sin orden judicial previa. ¿Alguién puede poner en duda que más de uno no vaya a tener la tentación de aplicar esto a algo más que a las descargas ilegales? Por cierto, esto con el apoyo no solamente de los socialistas europeos, de quienes era esperable algo así, por otro lado, sino también de los populares, auténticamente retratados en lo que a defensa de la libertad se refiere.
.
.